Meditemos juntos, pensemos un poquito las cosas, hablemos quizás de nada en particular, cuéntame un sueño y yo te creare una historia. Dame un beso y un poquito de tu memoria, déjame verte a los ojos, quiero narrarte este cuento, que tal si, tan solo nos callamos y escuchamos al silencio, porque no me regalas una sonrisa yo te regalaré una mirada. Disfruta un poquito más lo nuestro, acuérdate de esos momentos juntos y sin tormentos, recuerda cuanto te quería, no olvides como me mirabas y aun así con todo esto, no te olvides que ahora ya somos nada.
Cuantas noches mis palabras se cansan, se han acurrucado sobre mi almohada, se han abrigado con mis lágrimas y mis alegrías se han despertado en otra cama. Cuantas veces mis expresiones mas simples pueden ser tan complicadas, ¿Cómo? seducir un verso se vuelve tan imposible como suplicarte cada día un beso. Estas tan lejos, y mi corazón vive tan pendiente de ti, que acuno cada momento en que te recuerdo, esto no es nostalgia, no es agonía, no es nada, es tan solo costumbre olvidada. Monotonía que no quiere vivir una nueva etapa, no quiere renovarse o sentirse tan feliz de haber muerto, esta noche es más fácil simplemente escribir para poder vivir.
Vamos, ven, recuéstate a mi lado, hablemos un poquito más, no tengas miedo no voy a hacerte daño, mis caricias no muerden y mucho menos estas palabras frente a ti. Se un poco más sincera, te veo exigua, ajena, parece que todo esto no te interesa, estas estresada quizás algo cansada, que pasa no lo aguantas o es que acaso no entiendes nada. Ven, escucha tu voz mientras lees, date cuenta que son tus palabras, no las mías las que hieren, mira a tu alrededor, la habitación se empequeñece, y tu cada vez te sientes más encerrada, quieres escapar, correr pero no existe salida, la puerta no abre y donde vivimos, este mundo tan agobiante, no tiene ventanas por las cuales escapar. Mira de nuevo alrededor, te reto, no tengas miedo hacedlo, todo ha regresado a la normalidad y sin embargo la sensación de incomodidad sigue ahí, sabes que no hay nadie atrás, pero aun así no quieres mirar.
Ya te diste cuenta, que analogía es esta, mis palabras se van complicando o quizás no, tan solo son tus ideas las que se van estrechando. Mira una vez más a tú alrededor, pero esta vez cierra los ojos, dime que vez, nada o mucho, quizás demasiado no, todo lo que puedes ver es la absurda sensación de sentirte vacío, solo, triste sin nada alrededor, lo que vez es tu verdadera vida. Lo muy poco que tienes, a pesar de supuestamente tenerlo todo en tu vida, estas contento, contenta, ya meditaste bien las cosas, y me reclamas aun así a mi, me dices que mis palabras son demasiado complicadas, mis ideas son muy alocadas, primero mira cuan cerca estas tu de la verdad, y después entrégasela a los demás, no lo hagas al revés pues nunca la encontrarás.
Quieres complicar un poquito más las cosas, entonces date cuenta de un detalle, esto tan solo es la locura de una persona, una seguidilla de ideas irónicas, no tengo más merito que tu para vivir, y aun así siempre te dejo pensando en si lo que estas haciendo es de verdad vivir. Mi sinceridad exige que te confiese una cosa, cada día despierto con el miedo de nunca encontrar el amor o un cariño especial, pero también creo que a ti te debería dar más miedo saber que alguien como yo incluso te puede hacer llorar.
Esta bien lo acepto, no merezco tus lagrimas ni tus elogios, pero piensa un poquito, que mereces tu de los demás, si haces sufrir te harán sufrir, y si ilusionas a alguien con las mismas te pagarán, mi único consejo es que ya no sigas siendo igual. Y aunque sea lo peor que pueda decir, pues no es lo que hago aunque lo profeso, el detalle esta en que tan siquiera yo lo he podido aceptar.
miércoles, 8 de diciembre de 2010
martes, 7 de diciembre de 2010
MI MOTIVO PARA SER CIEGO!
Empecemos a hablar un poco mas de ti, a conocernos un minuto, a compartir una mirada a pensar lo mismo, comencemos a ser nosotros mismos, quizás descubramos cuan parecidos somos o como es que nuestras diferencias nos encantan. Busquémosle por un momento la razón al desatino, del porque es que tenemos esta relación, tu siendo la amante que completa con gran alarde la ternura en estas palabras y yo siendo quien te brinda un poquito de esperanza a esta cruel verdad, que por más matices que tenga sigue siendo gris en realidad.
Hoy hablemos un poquito, de esto que nos separa, la verdad no son mis palabras ni los hechos de una desgracia, no peleamos nunca en una cama aunque siempre compartíamos la misma almohada. Vamos cuéntame de ti, que dices existe alguna nueva ilusión una esperanza por conocer a alguien mas con nuevas palabras. Vamos no me mientas, lo se ahí esta en tu mente su nombre esta como en una marquesina se prende al ritmo de tu corazón, vamos no seas así, se que no te afectará en nada decirme la verdad.
¿Que dices? ¿Cómo? Perdón, no te escuche bien, ah no hay nadie estas pasándola tranquilo, tranquila, no me has engañado con alguna lectura promiscua o mas aburrida que esta, que bueno, me encanta tu fidelidad a una quizás desmerecida relación. Pero bueno dicen que los cuentos de hadas no existen, y la vida siempre se escapa de las manos de quien mas la agobia con su amor, lamento decirte la verdad sonará cruel lo acepto no lo puedo negar pero seria peor que no te enteres de esto. La verdad es que, hace mucho que os engaño mis palabras me jugaron mal, y defraudaron a mis sentimientos. Me han embargado la inspiración y los recuerdos tan hermosos de estar frente a ti, se me acabaron en la agonía de ya no querer vivir.
Confieso haber escrito mil cartas, un millón de poemas, derramado un mar de lagrimas y destruido un idioma tratando de expresar todo lo que sentía en cada momento. Pero no pude te fui infiel, defraude nuestra promesa tan hermosa, yo entregarte cada cosa que pudiera escribir y tu ya no tuviste la oportunidad de leer la cantidad de estupideces que se me pueden ocurrir en un santiamén. Ese es mi delito, esa es mi confesión ser un mentiroso, haberte defraudado, engañado de manera tan ruin y tan vil, no merezco la vida, vamos asesíname, una palabra tuya bastara, un gesto una mirada seca, un furtivo golpe a mi corazón que atraviese la desdicha de vivir sin ti.
Acciones muy dolorosas, que se que has ido sintiendo ira, por cada conjunción de palabras, cada verso denota un poco de esta encrucijada, de esta enmarañada emboscada que tan solo busca sacar un poquito mas de ti. De descubrirte, de darte cuenta que no hace falta escribir braille para que un ciego lo pueda entender. Vamos mira un poco mas allá de las cosas, lee entre líneas, no es un código cifrado, ni lenguaje penitenciario. Esta claro a todo lo que quiero llegar con esto, date cuenta quien eres tú, quien soy yo, a que me refiero esto esta tan claro y sin embargo aun no lo vez. Es por eso que existen más ciegos en el mundo de los que se pueda contar
Acaso nunca miraste un espejo, eres tu la segunda parte de esta relación, eres el completo de mis palabras pues para que estas existan necesitan de alguien para vivir, y tan solo podrán vivir, respirar, gritar, si alguien como tu las lee. Cada lector es el amante de un escritor, son una unión dispareja pues no importa si eres hombre, mujer o gay, igual os podrán disgustar, alegrar o fascinar estas palabras. Igual siempre las leerás pensando en que es lo que estuvo pasando por mi mente al cifrar un sinfín de caricias en este papel. Como es que no se cansan mis dedos de hablar y mi cerebro de escribir, como la verdad se oculta siempre entre el entretenimiento y la crueldad de vivir un poquito más acá. En un mundo de vulgaridades absolutas, de banalidades idealistas, de verdades a medias, de mentiras pasivas, de amoríos tan tristes como los que terminan o de promesas tan frías como la piel de quien las germina.
Sin embargo, dejemos todo esto de lado y ahora me dedicare a darle sentido a esta carta pues el nombre es un tanto distinto a lo que mis ideas quisieran expresar. Pues hoy tan solo debo dejarme guiar por mis ideas, por mis sensaciones, mis pensamientos y no de lo que me susurra el corazón al oído, algo que no quiero escuchar, ya no mas. Hoy mirar hacia delante no puedo, y aunque procuro un horizonte que refleje algo más que un atardecer, un eclipse ahora es un sueño que no puedo tener, y una mirada a lo lejos que no me quiere ver.
Hoy yo sueño con la muerte y mi entierro espero llegue antes que mi sueño, que las lagrimas se cansaron de tanto andar rodando y los pies están atareados de tanto andar sin un sentido en la misma dirección. Me he vuelto ciego por voluntad propia pues no soporto ver la vida tan cruel frente a mi, dicen que las miradas reflejan mucho de lo que dice el corazón hoy busque tus ojos, tan solo encontré un poquito de decepción. He irritado a la muerte que hasta conmigo se ha enojado, y mi pluma fuente hoy tan solo sirve de pisapapeles, mis cartas ya no tienen nombre ni fecha y mi gloria se reseca en una árida maseta. Se despide de mí la tristeza, me sonríe la ironía y si nada de lo que digo alcanza, pues mis palabras ya no se escuchan y no retumban tan fuertes como en algún momento dentro de tu corazón.
Me despido pues es el mejor remedio, me despido como un ciego que no ve su horizonte, que no busca su futuro, pues ando tan solo hacia delante, con un pie frente al otro, desafiando con pericia la gravedad que siempre pone mis pies sobre la tierra. Hoy me despido como es clásico rimando un colapso de insatisfacciones, escribiendo versos que no tienen razones y buscando besos de una promiscua, una prostituta o cualquier mujer, besos que se que nunca recibiré, pues aun me cautivan los recuerdos de un lejano ayer. Frente a ti, junto a mi, cuando yo era tan solo un escritor y tu un asiduo lector.
Hoy hablemos un poquito, de esto que nos separa, la verdad no son mis palabras ni los hechos de una desgracia, no peleamos nunca en una cama aunque siempre compartíamos la misma almohada. Vamos cuéntame de ti, que dices existe alguna nueva ilusión una esperanza por conocer a alguien mas con nuevas palabras. Vamos no me mientas, lo se ahí esta en tu mente su nombre esta como en una marquesina se prende al ritmo de tu corazón, vamos no seas así, se que no te afectará en nada decirme la verdad.
¿Que dices? ¿Cómo? Perdón, no te escuche bien, ah no hay nadie estas pasándola tranquilo, tranquila, no me has engañado con alguna lectura promiscua o mas aburrida que esta, que bueno, me encanta tu fidelidad a una quizás desmerecida relación. Pero bueno dicen que los cuentos de hadas no existen, y la vida siempre se escapa de las manos de quien mas la agobia con su amor, lamento decirte la verdad sonará cruel lo acepto no lo puedo negar pero seria peor que no te enteres de esto. La verdad es que, hace mucho que os engaño mis palabras me jugaron mal, y defraudaron a mis sentimientos. Me han embargado la inspiración y los recuerdos tan hermosos de estar frente a ti, se me acabaron en la agonía de ya no querer vivir.
Confieso haber escrito mil cartas, un millón de poemas, derramado un mar de lagrimas y destruido un idioma tratando de expresar todo lo que sentía en cada momento. Pero no pude te fui infiel, defraude nuestra promesa tan hermosa, yo entregarte cada cosa que pudiera escribir y tu ya no tuviste la oportunidad de leer la cantidad de estupideces que se me pueden ocurrir en un santiamén. Ese es mi delito, esa es mi confesión ser un mentiroso, haberte defraudado, engañado de manera tan ruin y tan vil, no merezco la vida, vamos asesíname, una palabra tuya bastara, un gesto una mirada seca, un furtivo golpe a mi corazón que atraviese la desdicha de vivir sin ti.
Acciones muy dolorosas, que se que has ido sintiendo ira, por cada conjunción de palabras, cada verso denota un poco de esta encrucijada, de esta enmarañada emboscada que tan solo busca sacar un poquito mas de ti. De descubrirte, de darte cuenta que no hace falta escribir braille para que un ciego lo pueda entender. Vamos mira un poco mas allá de las cosas, lee entre líneas, no es un código cifrado, ni lenguaje penitenciario. Esta claro a todo lo que quiero llegar con esto, date cuenta quien eres tú, quien soy yo, a que me refiero esto esta tan claro y sin embargo aun no lo vez. Es por eso que existen más ciegos en el mundo de los que se pueda contar
Acaso nunca miraste un espejo, eres tu la segunda parte de esta relación, eres el completo de mis palabras pues para que estas existan necesitan de alguien para vivir, y tan solo podrán vivir, respirar, gritar, si alguien como tu las lee. Cada lector es el amante de un escritor, son una unión dispareja pues no importa si eres hombre, mujer o gay, igual os podrán disgustar, alegrar o fascinar estas palabras. Igual siempre las leerás pensando en que es lo que estuvo pasando por mi mente al cifrar un sinfín de caricias en este papel. Como es que no se cansan mis dedos de hablar y mi cerebro de escribir, como la verdad se oculta siempre entre el entretenimiento y la crueldad de vivir un poquito más acá. En un mundo de vulgaridades absolutas, de banalidades idealistas, de verdades a medias, de mentiras pasivas, de amoríos tan tristes como los que terminan o de promesas tan frías como la piel de quien las germina.
Sin embargo, dejemos todo esto de lado y ahora me dedicare a darle sentido a esta carta pues el nombre es un tanto distinto a lo que mis ideas quisieran expresar. Pues hoy tan solo debo dejarme guiar por mis ideas, por mis sensaciones, mis pensamientos y no de lo que me susurra el corazón al oído, algo que no quiero escuchar, ya no mas. Hoy mirar hacia delante no puedo, y aunque procuro un horizonte que refleje algo más que un atardecer, un eclipse ahora es un sueño que no puedo tener, y una mirada a lo lejos que no me quiere ver.
Hoy yo sueño con la muerte y mi entierro espero llegue antes que mi sueño, que las lagrimas se cansaron de tanto andar rodando y los pies están atareados de tanto andar sin un sentido en la misma dirección. Me he vuelto ciego por voluntad propia pues no soporto ver la vida tan cruel frente a mi, dicen que las miradas reflejan mucho de lo que dice el corazón hoy busque tus ojos, tan solo encontré un poquito de decepción. He irritado a la muerte que hasta conmigo se ha enojado, y mi pluma fuente hoy tan solo sirve de pisapapeles, mis cartas ya no tienen nombre ni fecha y mi gloria se reseca en una árida maseta. Se despide de mí la tristeza, me sonríe la ironía y si nada de lo que digo alcanza, pues mis palabras ya no se escuchan y no retumban tan fuertes como en algún momento dentro de tu corazón.
Me despido pues es el mejor remedio, me despido como un ciego que no ve su horizonte, que no busca su futuro, pues ando tan solo hacia delante, con un pie frente al otro, desafiando con pericia la gravedad que siempre pone mis pies sobre la tierra. Hoy me despido como es clásico rimando un colapso de insatisfacciones, escribiendo versos que no tienen razones y buscando besos de una promiscua, una prostituta o cualquier mujer, besos que se que nunca recibiré, pues aun me cautivan los recuerdos de un lejano ayer. Frente a ti, junto a mi, cuando yo era tan solo un escritor y tu un asiduo lector.
UN POCO DE TODA LA VERDAD!
Hablaré un poco de todo, de lo mucho que se siente perder a alguien amado, de lo triste que es estar en un habitación fría y oscura iluminado únicamente por la luz de la pantalla de este computador, de lo irónico de saber que tu alma también anda entre tinieblas, y que los ojos por más que no quieran igual agonizan derramando su llanto en una banca sentado frente al dolor. Permítanme hablarles de lo muy poco que sé de lo vasto del amor, dejen que entre en un mundo extraño, adornado con azucenas y agobiado con espinas tan dolorosas como la verdad que aunque desnuda siempre hace mal.
Son tantas las frases que dos amantes repiten en el plenilunio de su dicha, las promesas empapadas más en ímpetu e ilusión que en verdad, las mentiras que por piadosas el único fin que buscan es no hacer daño y a pesar de ello lo mas honesto es que el dolor en algún momento ha de llegar. Quien no ha jurado amor eterno, quien no ha sido capaz de soñar una vida al lado de esa persona tan especial, quien no ha corrido a la desdicha de su vida y ha recibido al amor como invitado especial, quien no ha canjeado todos sus días de alegrías por tan solo uno de estar al lado de quien ama. Díganme quien no ha hecho todo esto, díganme quien no ha hecho tan siquiera una cosa de lo que he mencionado, para que me de la receta.
Pero la pregunta a todo esto es ¿vale la pena? En verdad vale la pena, entregarte a esa persona por completo, escuchar sus palabras el nunca voy a hacerte daño el nunca haré nada que te lastime, en verdad díganme en verdad algo en esta vida tiene sentido. Quizás un par de lagrimas no solucionen nada, quizás un mar lleno de angustias y dolores no se seque de la noche a la mañana, quizás una herida en el corazón no sane tan rápido como un rasguño en la mano. Pero y que tal si, si ese rasguño es reflejo de tal herida, una lágrima quizás sea la sutura que necesita un corazón al quebrarse por completo. Puede que sea tan simple como decir ya mi historia junto a ti termino aquí es hora de empezar un nuevo camino.
Para algunos es así de fácil, pero para otros algunos otros, el aferrarnos a una mentira quizás sea un camino mas seguro que el intentar salir adelante. Si se prefiere dar dos pasos hacia atrás y recuperar de a poco lo que se había perdido, puede que tenga mas sentido, un instante dura la cantidad de tiempo que se necesite para aceptarlo, pero el llanto desmedido y acongojado se ha de pagar caro con la misma medicina la tristeza de saber que las palabras tan solo eran eso palabras, que nadaban en una piscina sin cloro.
Como nadan las ilusiones en el mar, ese mar formado de cariño, dulzura, caricias, miradas, tiernas palabras, un mar que era tan calido como el sonido de tu voz en mi oído, un mar tan grande como la vida que llevaba junto a ti, éramos un mismo mar que gobernaba cual Poseidón las olas de la tragedia, que especulaba al arrullar con una brisa suave tu sueño o con despertar en un oleaje tenue tus sueños. Pero cada calma trae una tormenta, la mundana crudeza de mi monotonía tan llana, hizo que el aburrimiento y el agobio os violaran, las palabras te cansaban las intensiones no importaban y los momentos junto a quien debía ser la alegría sin par, simplemente se volvían compromiso total por guardar un contrato firmado por un sentimiento de desmedido cariño hacia alguien que quizás no lo merecía. No merecía tu afecto, ese afecto tan puro y sincero, lleno de vivaz alegría y optimismo, lo que me regalabas era mas de lo que pedía. Lo que me entregabas era más de lo que necesitaba, lo que yo te daba no era aun así suficiente por más que llorara en mi almohada.
El sueño de toda persona prudente, es compartir la vida con quien crees ha de ser esa persona por siempre, quien podía ser alguien más que un trofeo, el símbolo representativo de una batalla ganada al amor, un carmín, una rosa, un jazmín, cualquier flor por mas bella que sea aun así no se comparaba a ti. Pero y ni con todo esto, las flores sienten, piensan o creen, no engañan o mienten, no dicen la verdad, ni te hacen promesas que no cumplirán. Las flores tan solo son lo que son bellas por fuera esa es su única verdad.
Hace mucho que las palabras no nadaban entre mis dedos como río que fluye en busca de la mar. Eran esquivos mis pensamientos, capciosos mis momentos, mi inspirada alegría se veía aturdida por un recuerdo constante y firme del amarte sin importar que tu ya no me amases más. Pero claro las palabras como todo el mundo sabe, nacen en mi como la reacción natural de respirar, estas pueden sonar bien, ser muy elaboradas al conjeturar un sinfín de frases que aunque no sean celebres, bien pueden llevar el titulo de pensantes en su poco actuar en esta sociedad de versos inconclusos.
Es mas se podría decir que mi mejor don es precisamente el que me hace ser tan poco especial, pues mi mejor momento de sinceridad es el que mas duele a las personas que en algún momento me han de amar. La verdad es que este correlativo y seguido escrito de fonemas con una intención en especifico pero sin rumbo fijo, lo único que buscan es satisfacer estas ansias de desahogo y decepción en el cual tanto mi mente, mis sentimientos, mi corazón y mi cuerpo se encuentran sumergidos.
Al final se llega a lo mismo, las conclusiones o el final feliz no existe, un corazón para que pueda vivir tranquilo tiene que estar rodeado por un muro de acero tan duro como la frialdad de la verdad. Diamante que por mas puro que sea lastima que por mas honesto y sincero que se pinte, tiene por misión el herir sin compasión, son los que cargan el yugo de la tristeza, o ejecutores medievales de los mas maléficos planes del dolor.
Pero no nos desviemos del tema principal de esta misiva, el amor tal como es, por mas defectos que tenga se le espera con ansias, es como el retorno de un hijo prodigo, equiparable al abrazo de un hermano después de que se le creía muerto, tan parecido a la tragedia de vivir un día sin alma, el amor en su esencia es un viaje, el cual solo debe ser tomado por valientes aquellos que no tengan miedo de caer, un valiente como don Juan, Cyrano o Romeo quizás, trate en inútil esfuerzo y vano cansancio compararme tan siquiera a ellos, decir yo tengo un poquito de esto o aquello.
Yo puedo ser la estrella de una nueva leyenda solariega de amor por una mujer, era tu la dama inspiradora de un manojo de emociones que no se podían controlar. Musa de los actores cual Talía, musa de estos versos como Erato, sin embargo eres dueña de esta historia Clío, tu ama y señora de la tragedia como Melpómene, de esta tragedia de haberme conocido, de por un segundo soñar conmigo, de entregar tu corazón a mi llanto y de regalarme los besos que nunca quisiste entregar.
Tu mayor arrepentimiento es el que me haya enamorado de ti, no lo niegues tu lo dijiste, mi mayor dolor es el que nunca podré recuperarte, mi peor tragedia el enterarme de cosas que hasta cierto punto son verdad, la verdad que te conté pasaría, los hechos francos y sinceros que en algún momento te describí y nunca diste importancia y mi mayor miedo hoy se hizo realidad.
El miedo de perderte es tan plausible tan real, como saber que mañana el día empezara con el sol al occidente saliendo y brillando como siempre y calentando las almas vagas de los hombres que viven en la esperanza de morir para ya no mas sufrir, hombres a los cuales hoy me unido como honorario miembro consensual de la agonía sin igual. Ahora todo tiene un sentido mas estrecho, un ápice de esperanzas de regresar a tus brazos de darte un beso, un sencillo te quiero hoy es tan imposible como el mirarte de nuevo, el tan siquiera hablarte, el poderte decir algo pues el dolor y los recuerdos embargan mi alma con la dolorosa experiencia de saber que en ti hay algo mas por alguien ahí. Ese alguien que robo lo que yo fui perdiendo recogiendo las migajas de un corazón sin intención de amar de nuevo a quien sin maldad quiso hacerte feliz.
Pues bien es momento de la despedida de la parte más dolorosa de todas, el de la supuesta promesa inquebrantable de no volver a verte, el momento en que juro escribir mi ultima carta, y sueño con cumplir una promesa tantas veces destrozada, el no volver a enamorarme, hay algo aun de cierto entre todo esto, no volveré a enamorar pues sigo enamorado. Nunca mas volveré a decir Te amo, por que la única persona la cual me interesaba que la escuche, después de hoy estoy seguro me considera muerto para ella, así que si aun queda un instante de pena por mi y no te causa demasiado cansancio escucha este ultimo TE AMO!, pues después de hoy no regresaran más.
Si se han dado cuenta todos este es un intento desesperado por recuperar lo que con mi absurda pasividad en algún momento perdí, lo único que me queda ahora es estar como siempre, ponerme una mascara en el rostro y declamar chistes canciones y frases como si la vida empezara de nuevo sin ti. Mientras en mi interior llevo la procesión de un alama herida de un corazón sin latidos, del sentimiento mas insano curado por el delirante alcohol de la tristeza, esta noche se acaba con quinientas lagrimas más que añoran algún día llegar a la orilla del mar donde se remojan tus pies. ADIOS!
Son tantas las frases que dos amantes repiten en el plenilunio de su dicha, las promesas empapadas más en ímpetu e ilusión que en verdad, las mentiras que por piadosas el único fin que buscan es no hacer daño y a pesar de ello lo mas honesto es que el dolor en algún momento ha de llegar. Quien no ha jurado amor eterno, quien no ha sido capaz de soñar una vida al lado de esa persona tan especial, quien no ha corrido a la desdicha de su vida y ha recibido al amor como invitado especial, quien no ha canjeado todos sus días de alegrías por tan solo uno de estar al lado de quien ama. Díganme quien no ha hecho todo esto, díganme quien no ha hecho tan siquiera una cosa de lo que he mencionado, para que me de la receta.
Pero la pregunta a todo esto es ¿vale la pena? En verdad vale la pena, entregarte a esa persona por completo, escuchar sus palabras el nunca voy a hacerte daño el nunca haré nada que te lastime, en verdad díganme en verdad algo en esta vida tiene sentido. Quizás un par de lagrimas no solucionen nada, quizás un mar lleno de angustias y dolores no se seque de la noche a la mañana, quizás una herida en el corazón no sane tan rápido como un rasguño en la mano. Pero y que tal si, si ese rasguño es reflejo de tal herida, una lágrima quizás sea la sutura que necesita un corazón al quebrarse por completo. Puede que sea tan simple como decir ya mi historia junto a ti termino aquí es hora de empezar un nuevo camino.
Para algunos es así de fácil, pero para otros algunos otros, el aferrarnos a una mentira quizás sea un camino mas seguro que el intentar salir adelante. Si se prefiere dar dos pasos hacia atrás y recuperar de a poco lo que se había perdido, puede que tenga mas sentido, un instante dura la cantidad de tiempo que se necesite para aceptarlo, pero el llanto desmedido y acongojado se ha de pagar caro con la misma medicina la tristeza de saber que las palabras tan solo eran eso palabras, que nadaban en una piscina sin cloro.
Como nadan las ilusiones en el mar, ese mar formado de cariño, dulzura, caricias, miradas, tiernas palabras, un mar que era tan calido como el sonido de tu voz en mi oído, un mar tan grande como la vida que llevaba junto a ti, éramos un mismo mar que gobernaba cual Poseidón las olas de la tragedia, que especulaba al arrullar con una brisa suave tu sueño o con despertar en un oleaje tenue tus sueños. Pero cada calma trae una tormenta, la mundana crudeza de mi monotonía tan llana, hizo que el aburrimiento y el agobio os violaran, las palabras te cansaban las intensiones no importaban y los momentos junto a quien debía ser la alegría sin par, simplemente se volvían compromiso total por guardar un contrato firmado por un sentimiento de desmedido cariño hacia alguien que quizás no lo merecía. No merecía tu afecto, ese afecto tan puro y sincero, lleno de vivaz alegría y optimismo, lo que me regalabas era mas de lo que pedía. Lo que me entregabas era más de lo que necesitaba, lo que yo te daba no era aun así suficiente por más que llorara en mi almohada.
El sueño de toda persona prudente, es compartir la vida con quien crees ha de ser esa persona por siempre, quien podía ser alguien más que un trofeo, el símbolo representativo de una batalla ganada al amor, un carmín, una rosa, un jazmín, cualquier flor por mas bella que sea aun así no se comparaba a ti. Pero y ni con todo esto, las flores sienten, piensan o creen, no engañan o mienten, no dicen la verdad, ni te hacen promesas que no cumplirán. Las flores tan solo son lo que son bellas por fuera esa es su única verdad.
Hace mucho que las palabras no nadaban entre mis dedos como río que fluye en busca de la mar. Eran esquivos mis pensamientos, capciosos mis momentos, mi inspirada alegría se veía aturdida por un recuerdo constante y firme del amarte sin importar que tu ya no me amases más. Pero claro las palabras como todo el mundo sabe, nacen en mi como la reacción natural de respirar, estas pueden sonar bien, ser muy elaboradas al conjeturar un sinfín de frases que aunque no sean celebres, bien pueden llevar el titulo de pensantes en su poco actuar en esta sociedad de versos inconclusos.
Es mas se podría decir que mi mejor don es precisamente el que me hace ser tan poco especial, pues mi mejor momento de sinceridad es el que mas duele a las personas que en algún momento me han de amar. La verdad es que este correlativo y seguido escrito de fonemas con una intención en especifico pero sin rumbo fijo, lo único que buscan es satisfacer estas ansias de desahogo y decepción en el cual tanto mi mente, mis sentimientos, mi corazón y mi cuerpo se encuentran sumergidos.
Al final se llega a lo mismo, las conclusiones o el final feliz no existe, un corazón para que pueda vivir tranquilo tiene que estar rodeado por un muro de acero tan duro como la frialdad de la verdad. Diamante que por mas puro que sea lastima que por mas honesto y sincero que se pinte, tiene por misión el herir sin compasión, son los que cargan el yugo de la tristeza, o ejecutores medievales de los mas maléficos planes del dolor.
Pero no nos desviemos del tema principal de esta misiva, el amor tal como es, por mas defectos que tenga se le espera con ansias, es como el retorno de un hijo prodigo, equiparable al abrazo de un hermano después de que se le creía muerto, tan parecido a la tragedia de vivir un día sin alma, el amor en su esencia es un viaje, el cual solo debe ser tomado por valientes aquellos que no tengan miedo de caer, un valiente como don Juan, Cyrano o Romeo quizás, trate en inútil esfuerzo y vano cansancio compararme tan siquiera a ellos, decir yo tengo un poquito de esto o aquello.
Yo puedo ser la estrella de una nueva leyenda solariega de amor por una mujer, era tu la dama inspiradora de un manojo de emociones que no se podían controlar. Musa de los actores cual Talía, musa de estos versos como Erato, sin embargo eres dueña de esta historia Clío, tu ama y señora de la tragedia como Melpómene, de esta tragedia de haberme conocido, de por un segundo soñar conmigo, de entregar tu corazón a mi llanto y de regalarme los besos que nunca quisiste entregar.
Tu mayor arrepentimiento es el que me haya enamorado de ti, no lo niegues tu lo dijiste, mi mayor dolor es el que nunca podré recuperarte, mi peor tragedia el enterarme de cosas que hasta cierto punto son verdad, la verdad que te conté pasaría, los hechos francos y sinceros que en algún momento te describí y nunca diste importancia y mi mayor miedo hoy se hizo realidad.
El miedo de perderte es tan plausible tan real, como saber que mañana el día empezara con el sol al occidente saliendo y brillando como siempre y calentando las almas vagas de los hombres que viven en la esperanza de morir para ya no mas sufrir, hombres a los cuales hoy me unido como honorario miembro consensual de la agonía sin igual. Ahora todo tiene un sentido mas estrecho, un ápice de esperanzas de regresar a tus brazos de darte un beso, un sencillo te quiero hoy es tan imposible como el mirarte de nuevo, el tan siquiera hablarte, el poderte decir algo pues el dolor y los recuerdos embargan mi alma con la dolorosa experiencia de saber que en ti hay algo mas por alguien ahí. Ese alguien que robo lo que yo fui perdiendo recogiendo las migajas de un corazón sin intención de amar de nuevo a quien sin maldad quiso hacerte feliz.
Pues bien es momento de la despedida de la parte más dolorosa de todas, el de la supuesta promesa inquebrantable de no volver a verte, el momento en que juro escribir mi ultima carta, y sueño con cumplir una promesa tantas veces destrozada, el no volver a enamorarme, hay algo aun de cierto entre todo esto, no volveré a enamorar pues sigo enamorado. Nunca mas volveré a decir Te amo, por que la única persona la cual me interesaba que la escuche, después de hoy estoy seguro me considera muerto para ella, así que si aun queda un instante de pena por mi y no te causa demasiado cansancio escucha este ultimo TE AMO!, pues después de hoy no regresaran más.
Si se han dado cuenta todos este es un intento desesperado por recuperar lo que con mi absurda pasividad en algún momento perdí, lo único que me queda ahora es estar como siempre, ponerme una mascara en el rostro y declamar chistes canciones y frases como si la vida empezara de nuevo sin ti. Mientras en mi interior llevo la procesión de un alama herida de un corazón sin latidos, del sentimiento mas insano curado por el delirante alcohol de la tristeza, esta noche se acaba con quinientas lagrimas más que añoran algún día llegar a la orilla del mar donde se remojan tus pies. ADIOS!
sábado, 21 de agosto de 2010
MALDITA SOLEDAD!
Hoy soy enfermedad, ser carroñera y hedionda es mi mejor virtud, hoy soy representante fiel de la maldad terrenal, no existe más grande amor, que aquel que fenece a mis pies. Soy un libro viejo y olvidado, ese que es tu mejor amigo y tu peor verdad, pues conoces mi nombre y no tienes idea de cuál es mi verdad, que es lo que tengo en mi interior para contar. No conoces mi historia, pero si conoces el año en que nací, no me conoces ni te acuerdas con que letra empieza mi vida, pero si sabes que estoy más empolvado que tu pobre corazón. Maldita soledad déjame ser libre, déjame ser libertad, que entre mis letras jamás contaré la esencia de tu ausencia en la eternidad, pero tan solo déjame respirar mi libertad.
Soy capricho suerte inmunda de a quienes el dinero no les interesa, soy corrosión del metal más puro que protege tu corazón, hoy soy una mirada lúgubre en un ingenuo niño de trece años; hoy soy violación, el dolor más letal de una mujer que a sus veinte aun no conoció hombre en su cama. Hoy soy un suspiro perdido de un poeta amateur, hoy quizás sea mil escritores con ninguna obra conocida, quizás seas tú mi mejor obra. Maldita soledad, arrepentida de vivir contigo misma, vienes me buscas y me encuentras, sabes que ante ti no puedo llorar, y si intento escapar más me hundo en tu guarida llena de penas y tristezas, llena de angustias en un inmenso mar.
Hoy soy una verdad a medias, o una mentira por piedad, no importa el nombre, la intención es lo que cuenta, la mía no es más que la maldad. Hoy soy una esperanza muerta, una estrella que dejo de brillar, parte de un firmamento suicida que no quiere hablar. Hoy soy el despechado hijo de la luna el ruin hermano del frio intenso que me ha de abrigar, deshonro con gran dicha mi vida, y disfruto de los intensos placeres que la vida me da. Hoy soy una tentación prudente que sabe a vainilla que sabe a verdad, soy un chisme morboso que cuenta una realidad, soy un verso que termina en la felicidad y que tiene por amante al amor en vez del sufrir.
Hoy soy un predicador con tres hijos y una pensión que pagar, soy un santo padre que hijos nunca pudo tener, pero que con esmero a dos pudo criar, hoy soy una mujer que a cambio de caricias y tiernos besos fingidos se entrega al amor para poderse alimentar. Hoy soy un hijo sin problemas pues la droga todo lo ha de resolver y si de jalada en jalada todo pasa mejor no dejar este vicio que es libertad. Maldita soledad hoy me infringes dolor, hoy me haces tuyo como si no fuera dueño de mi ser, hoy soy un súbdito de tus mandatos y tus ordenes mas perras, hoy me infrinjo dolor pues tu amor es en esencia el calvario del hombre, tu amor es peor que el corazón de una puta mujer.
Soy más de lo que puedo ser y no soy nada de lo que deseo ser, en realidad tan solo soy una mera existencia en un país sin ilusiones, soy una promesa incumplida por suerte, soy una buena intensión para algo muy malo, o soy una mala idea en un mar de pensamientos sinceros. Soy la pulcra insatisfacción de un crédulo burócrata y la insana fe de un católico, que aun cree que su iglesia es roma y que su apostolado es violar niños en Somalia, una sotana no hace al hombre, pero si le permite soltar sus mas desgarbadas pasiones de sexo, mujer.
Hoy soy despecho, ruin maldad agobiante dolor, hoy soy una copa mas de whisky sobre la mesa y una lagrima mas en el piso, soy una gota de sudor sexual en la cama de tu otro amor, soy parte del semen irritante de melancolía que eyacula tu intenso mirar de odio sobre mi andar. Soy un vagabundo herido un enfermo de caminar, soy un perdido en un mundo demasiado conocido, pertenezco a un cielo que sin estrellas ha de iluminar, soy un político honesto y un obispo que nunca robo, soy una mentira verdadera y una verdad que nunca existió. Soy la maldita soledad que mas que regalar tormentos regala compasión, pero para que, si he confesado odiar mis creencias y vivir en impureza total.
Hoy soy más de lo que nadie tiene, soy más de lo que todos quieren soy una palabra sincera en un teatro de persistentes mascaras de vanidad, soy la penuria de los felices pues están condenados a nunca mirar atrás, soy la alegría de los tristes que nunca encontraron el sol en su caminar, soy un camino sin fin que nunca pudo comenzar, soy un tiempo perdido en la antigüedad, soy una esperanza sin soñador, un recreo sin niños, un escritor sin libros, un poeta sin amor. Soy lo más sincero que puedo ser, tan solo soy yo, la maldita soledad.
Soy capricho suerte inmunda de a quienes el dinero no les interesa, soy corrosión del metal más puro que protege tu corazón, hoy soy una mirada lúgubre en un ingenuo niño de trece años; hoy soy violación, el dolor más letal de una mujer que a sus veinte aun no conoció hombre en su cama. Hoy soy un suspiro perdido de un poeta amateur, hoy quizás sea mil escritores con ninguna obra conocida, quizás seas tú mi mejor obra. Maldita soledad, arrepentida de vivir contigo misma, vienes me buscas y me encuentras, sabes que ante ti no puedo llorar, y si intento escapar más me hundo en tu guarida llena de penas y tristezas, llena de angustias en un inmenso mar.
Hoy soy una verdad a medias, o una mentira por piedad, no importa el nombre, la intención es lo que cuenta, la mía no es más que la maldad. Hoy soy una esperanza muerta, una estrella que dejo de brillar, parte de un firmamento suicida que no quiere hablar. Hoy soy el despechado hijo de la luna el ruin hermano del frio intenso que me ha de abrigar, deshonro con gran dicha mi vida, y disfruto de los intensos placeres que la vida me da. Hoy soy una tentación prudente que sabe a vainilla que sabe a verdad, soy un chisme morboso que cuenta una realidad, soy un verso que termina en la felicidad y que tiene por amante al amor en vez del sufrir.
Hoy soy un predicador con tres hijos y una pensión que pagar, soy un santo padre que hijos nunca pudo tener, pero que con esmero a dos pudo criar, hoy soy una mujer que a cambio de caricias y tiernos besos fingidos se entrega al amor para poderse alimentar. Hoy soy un hijo sin problemas pues la droga todo lo ha de resolver y si de jalada en jalada todo pasa mejor no dejar este vicio que es libertad. Maldita soledad hoy me infringes dolor, hoy me haces tuyo como si no fuera dueño de mi ser, hoy soy un súbdito de tus mandatos y tus ordenes mas perras, hoy me infrinjo dolor pues tu amor es en esencia el calvario del hombre, tu amor es peor que el corazón de una puta mujer.
Soy más de lo que puedo ser y no soy nada de lo que deseo ser, en realidad tan solo soy una mera existencia en un país sin ilusiones, soy una promesa incumplida por suerte, soy una buena intensión para algo muy malo, o soy una mala idea en un mar de pensamientos sinceros. Soy la pulcra insatisfacción de un crédulo burócrata y la insana fe de un católico, que aun cree que su iglesia es roma y que su apostolado es violar niños en Somalia, una sotana no hace al hombre, pero si le permite soltar sus mas desgarbadas pasiones de sexo, mujer.
Hoy soy despecho, ruin maldad agobiante dolor, hoy soy una copa mas de whisky sobre la mesa y una lagrima mas en el piso, soy una gota de sudor sexual en la cama de tu otro amor, soy parte del semen irritante de melancolía que eyacula tu intenso mirar de odio sobre mi andar. Soy un vagabundo herido un enfermo de caminar, soy un perdido en un mundo demasiado conocido, pertenezco a un cielo que sin estrellas ha de iluminar, soy un político honesto y un obispo que nunca robo, soy una mentira verdadera y una verdad que nunca existió. Soy la maldita soledad que mas que regalar tormentos regala compasión, pero para que, si he confesado odiar mis creencias y vivir en impureza total.
Hoy soy más de lo que nadie tiene, soy más de lo que todos quieren soy una palabra sincera en un teatro de persistentes mascaras de vanidad, soy la penuria de los felices pues están condenados a nunca mirar atrás, soy la alegría de los tristes que nunca encontraron el sol en su caminar, soy un camino sin fin que nunca pudo comenzar, soy un tiempo perdido en la antigüedad, soy una esperanza sin soñador, un recreo sin niños, un escritor sin libros, un poeta sin amor. Soy lo más sincero que puedo ser, tan solo soy yo, la maldita soledad.
domingo, 4 de julio de 2010
YA NO ES LO MISMO!
Perdonen si es que escribo deprimido, no es que sea un mal amigo, es que todo esto es lo que vivo. No quiero ser obsesivo tampoco incisivo, casi nunca repito lo mismo, pero todas mis cartas siempre resultan con un cuadro depresivo. Hoy escribo con tristeza más que todo por nobleza pues soy víctima de mis propios problemas, vaya Dios que para ser grande hay que vivir sin pureza. Vamos con lo honesto que esta noche seré sincero, no me dañan las mentiras, tampoco me molestan las salidas, los celos no son un problema, pero como odio no tenerte cerca.
Caminando todo el día como delincuente, buscaba una cartera llena de ilusiones que robar, anduve como un ermitaño hablando con toda la gente aunque por dentro siempre estuve solitario sin llorar, hoy buscaba una respuesta una palabra tuya era suficiente, tu presencia en mi mente era mucho más fugaz de lo usual, no sé si sea por mi rudeza o por algo casual. Hoy compuse mil poemas, ninguno lo plasme, todos se ahogaron en mi hedionda torpeza por hablar, y es que aunque tan solo hacía falta oír tu voz, tu ausencia hoy fue mucho más grande que mi amor.
No sé si estoy dolido, si es que han sido celos los que me han carcomido, o si estoy obsesionado con amarte incluso hasta cuando te olvido. La verdad que no entiendo que es lo que ha pasado conmigo, si me he vuelto inútil para amar o me he olvidado de confiar. Las llamadas cada vez son más frías, un teléfono no es suficiente y oír tu voz ya no es como antes un arte oculto, ahora me contesta la grabadora, y mi ilusión por hablarte se va enfriando cada vez más, atípicos momentos nunca pensé en vivirlos y mucho menos contigo. Vamos está claro esto ya no es como en el principio, todo lo nuestro ya no es lo mismo.
Escribo divagando sobre todo, nada tiene sentido y si lo tiene no es lo que he pedido, ahora cada noche es más fría, espero que sea el invierno de temporada y no el otoño en nuestra almohada. Una caricia es un juguete, un beso fugitivo, y un amarnos ha desaparecido; hoy lo secuestraron con violencia, la soledad y tu ausencia, en este día que no he dejado de llorar. Los besos se han perdido, piden libertad, ya no quieren lo mismo, están buscando la verdad, saber si es que para algo han servido. Para juguetes ya no estoy, no soy un niño, mis caricias han caído al piso, las ha cobijado la tristeza pues en sus brazos han fenecido, tu piel con un toque delicado no encontraron y ante tanta desolación, es mejor morir sin ilusión pues todo esto ya no es lo mismo.
Sé que a veces no se entiende lo que escribo, que lo que trato de decir es complicado, mis ganas de vivir terminan con la muerte, y mi muerte a veces siento que se encuentra más cerca que mi felicidad. No vengo a declarar, no pretendo asustar, mucho menos encabezar una marcha hecha de soledad, hoy tan solo quiero explicar y de alguna manera encontrar la respuesta para todo esto, pues como lo he comentado ya nada es lo mismo. Todo ha cambiado, de acuerdo a nuestra libertad, que nos pretenden separar y ni siquiera lo han logrado. No busco solución para un problema de amor, pues con todo esto ya mucho he meditado, no busques un error nada de eso ha pasado, tan solo lee las palabras, pues aunque parezca esto aun no ha terminado.
He buscado solución, he encontrado una respuesta, he planteado una cuestión, y me han brindado una tarea. Mi más grande temor no es que puedas complacerme, mi miedo ahora se encuentra en no poder protegerte. La separación nunca fue una opción pues quiero a mi lado tenerte para siempre, nuestras caricias son cada vez más frías pero nuestro amor se hace más fuerte, nuestro besos se han escapado pues se han cansado de la pasión que en ellos depositamos, ahora dependemos tan solo de nuestros corazones sintiendo lo mismo, y si el amarnos se ha escapado es porque le dimos la libertad de buscar a otro nuevo amar, ahora ya no se necesita ni decirlo porque esta es nuestra verdad, una palabra no expresa todo lo que siento cuando TE AMO. Hoy me he vuelto celoso pero de mi mismo, y he odiado cada momento a tu lado, y he amado cada instante en que te extraño pues te amo cuando estas a mi lado, pero te amo un millón de veces más cuando a la distancia tu corazón está conmigo.
Nada es lo mismo, claro que todo ha cambiado y la esperanza es un abismo, que se ha llenado con los momentos que tu y yo hemos vivido, es obvio que todo es diferente, ya no somos tortolitos ahora somos amantes de un mismo destino. Estoy embriagándome de amor, la tristeza se ha acobardado frente a esta guerra pues tiene que luchar contra sus propias fuerzas, hoy me he servido un coctel de decepción, y he disfrutado con un elixir de pasión, pues los tragos amargos no existen, pero si subsisten los que endulzan al corazón. No encuentro más palabras para decirte todo lo que siento, pues soy muy limitado con mis verbos, y todos estos cuentos no son parte de un floro moderno, nada es lo mismo ahora todo es más lindo pues estas tu en mi mente como yo en tu tiempo.
Esta vez no he de terminar sin decirlo y si es que lo repito perdone vuestra merced, pero he disfrutado con decirlo cada momento a tu lado, así como disfruto de esta madrugada fría, calentada con el recuerdo de tu amor, he de terminar una de mis cartas más largas, que son el preludio a una semana de ilusión, estos son mis pininos en la suerte de la literatura, y no acabo con más ternura que un verso en su esfuerzo por decirte lo que siento, con fuerza y sin complejos pues.
¡TE AMO, MI AMOR!
Caminando todo el día como delincuente, buscaba una cartera llena de ilusiones que robar, anduve como un ermitaño hablando con toda la gente aunque por dentro siempre estuve solitario sin llorar, hoy buscaba una respuesta una palabra tuya era suficiente, tu presencia en mi mente era mucho más fugaz de lo usual, no sé si sea por mi rudeza o por algo casual. Hoy compuse mil poemas, ninguno lo plasme, todos se ahogaron en mi hedionda torpeza por hablar, y es que aunque tan solo hacía falta oír tu voz, tu ausencia hoy fue mucho más grande que mi amor.
No sé si estoy dolido, si es que han sido celos los que me han carcomido, o si estoy obsesionado con amarte incluso hasta cuando te olvido. La verdad que no entiendo que es lo que ha pasado conmigo, si me he vuelto inútil para amar o me he olvidado de confiar. Las llamadas cada vez son más frías, un teléfono no es suficiente y oír tu voz ya no es como antes un arte oculto, ahora me contesta la grabadora, y mi ilusión por hablarte se va enfriando cada vez más, atípicos momentos nunca pensé en vivirlos y mucho menos contigo. Vamos está claro esto ya no es como en el principio, todo lo nuestro ya no es lo mismo.
Escribo divagando sobre todo, nada tiene sentido y si lo tiene no es lo que he pedido, ahora cada noche es más fría, espero que sea el invierno de temporada y no el otoño en nuestra almohada. Una caricia es un juguete, un beso fugitivo, y un amarnos ha desaparecido; hoy lo secuestraron con violencia, la soledad y tu ausencia, en este día que no he dejado de llorar. Los besos se han perdido, piden libertad, ya no quieren lo mismo, están buscando la verdad, saber si es que para algo han servido. Para juguetes ya no estoy, no soy un niño, mis caricias han caído al piso, las ha cobijado la tristeza pues en sus brazos han fenecido, tu piel con un toque delicado no encontraron y ante tanta desolación, es mejor morir sin ilusión pues todo esto ya no es lo mismo.
Sé que a veces no se entiende lo que escribo, que lo que trato de decir es complicado, mis ganas de vivir terminan con la muerte, y mi muerte a veces siento que se encuentra más cerca que mi felicidad. No vengo a declarar, no pretendo asustar, mucho menos encabezar una marcha hecha de soledad, hoy tan solo quiero explicar y de alguna manera encontrar la respuesta para todo esto, pues como lo he comentado ya nada es lo mismo. Todo ha cambiado, de acuerdo a nuestra libertad, que nos pretenden separar y ni siquiera lo han logrado. No busco solución para un problema de amor, pues con todo esto ya mucho he meditado, no busques un error nada de eso ha pasado, tan solo lee las palabras, pues aunque parezca esto aun no ha terminado.
He buscado solución, he encontrado una respuesta, he planteado una cuestión, y me han brindado una tarea. Mi más grande temor no es que puedas complacerme, mi miedo ahora se encuentra en no poder protegerte. La separación nunca fue una opción pues quiero a mi lado tenerte para siempre, nuestras caricias son cada vez más frías pero nuestro amor se hace más fuerte, nuestro besos se han escapado pues se han cansado de la pasión que en ellos depositamos, ahora dependemos tan solo de nuestros corazones sintiendo lo mismo, y si el amarnos se ha escapado es porque le dimos la libertad de buscar a otro nuevo amar, ahora ya no se necesita ni decirlo porque esta es nuestra verdad, una palabra no expresa todo lo que siento cuando TE AMO. Hoy me he vuelto celoso pero de mi mismo, y he odiado cada momento a tu lado, y he amado cada instante en que te extraño pues te amo cuando estas a mi lado, pero te amo un millón de veces más cuando a la distancia tu corazón está conmigo.
Nada es lo mismo, claro que todo ha cambiado y la esperanza es un abismo, que se ha llenado con los momentos que tu y yo hemos vivido, es obvio que todo es diferente, ya no somos tortolitos ahora somos amantes de un mismo destino. Estoy embriagándome de amor, la tristeza se ha acobardado frente a esta guerra pues tiene que luchar contra sus propias fuerzas, hoy me he servido un coctel de decepción, y he disfrutado con un elixir de pasión, pues los tragos amargos no existen, pero si subsisten los que endulzan al corazón. No encuentro más palabras para decirte todo lo que siento, pues soy muy limitado con mis verbos, y todos estos cuentos no son parte de un floro moderno, nada es lo mismo ahora todo es más lindo pues estas tu en mi mente como yo en tu tiempo.
Esta vez no he de terminar sin decirlo y si es que lo repito perdone vuestra merced, pero he disfrutado con decirlo cada momento a tu lado, así como disfruto de esta madrugada fría, calentada con el recuerdo de tu amor, he de terminar una de mis cartas más largas, que son el preludio a una semana de ilusión, estos son mis pininos en la suerte de la literatura, y no acabo con más ternura que un verso en su esfuerzo por decirte lo que siento, con fuerza y sin complejos pues.
¡TE AMO, MI AMOR!
lunes, 21 de junio de 2010
ESPEJO!
Las horas seguían contando; poco a poco se gastaban, se cansaban a su lado; a mi lado, a tu lado, frente a ti, frente a mí, todo era silencio, espejo. Los mismos momentos, iguales sentimientos, distintos tiempos y un diferente te quiero. Una ilusión que acaba de nacer con la esperanza de quererte, de sentir lo bello de pensar en tus ojos y mi mirada unidas en una sola gota de mil lagrimas. De pensar en que esto puede existir o pudo haber estado ahí, sin saber, sin pensarlo pero queriéndolo y soñándolo cada noche de manera subconsciente e inminente. Ha crecido hasta que llego aquí, a este hombre que fenecía en un lecho sangriento de sueños muertos, este hombre que ha nacido de nuevo, a este hombre que morir nunca deseó, pero aceptó, inmolando la vida de sus palabras perecederas en mi entierro.
Hoy espejo, me acompañas de nuevo, me das una vista más realista de mi mismo, me das una versión renovada de lo que fui, una actualización inútil de lo que siempre seré; hoy espejo, has hecho que mis ojos vuelvan a mirar, hoy gracias a ti he vuelto a temblar. 1460 o más las horas contadas, cada una de esas con una palabra, una frase, un verso y un no puedo o quizás un no debo. Forzando mi vida a evitar lo único bueno que tiene, es como el aceptar que no hay más vida que la nuestra y no aceptar a la muerte porque no la conocemos. Forzamos cada instante de nuestra existencia a aceptar solo lo que nos conviene y no a aceptar los dolores que esta nos regala. Queremos regresar en el tiempo, apelando a la tortuosa infelicidad de querer ser felices para siempre, y no a aprender que hay que llorar primero para luego reír mil veces más.
Cada dolor que nuestra vida entrega es simplemente un pedazo de concreto adaptándose a nuestra alma, a nuestro cuerpo; es que como todos sabemos, hay que caer primero para después levantarse, hay que llorar para reír, agacharse para poder llegar a lo más alto y vivir para luego morir, en paz. Espejo te quiebras frente a mí, derramas tus lágrimas justo cuando me tienes enfrente, creas una nueva nación de penas y llantos forzados, espejo aun te amo. Tú con tus opacos azules frente a mí, con tu intenso brillar al reír, tú con tu mirar sobre mi existir, ¿me acompañas a vivir?
Hoy espejo escribes junto a mí, me acompañas en esta noche silenciosa, como acompaña la luna a sus hijas las estrellas; me acompañas silenciosa dictándome tus palabras susurrándome tus sentimientos en mi oído, deleitándome con tu prosa y tus poemas y yo sin embargo lo único que hago es robarte tu inspiración, plasmarla en mis hojas blancas, en mi memoria llana y flácida. Hoy espejo te quejas adormitada de que no te permito descansar, que te utilizo demás que gasto tus maravillas y no compadezco tus heridas. Hoy espejo me doy cuenta que el tu eres yo, y que mi yo es un sueño, un sueño que no acaba hasta que en verdad de nuevo termine queriendo.
Continuare con este cuento el día que mi cuerpo se levante de nuevo…….
Hoy espejo, me acompañas de nuevo, me das una vista más realista de mi mismo, me das una versión renovada de lo que fui, una actualización inútil de lo que siempre seré; hoy espejo, has hecho que mis ojos vuelvan a mirar, hoy gracias a ti he vuelto a temblar. 1460 o más las horas contadas, cada una de esas con una palabra, una frase, un verso y un no puedo o quizás un no debo. Forzando mi vida a evitar lo único bueno que tiene, es como el aceptar que no hay más vida que la nuestra y no aceptar a la muerte porque no la conocemos. Forzamos cada instante de nuestra existencia a aceptar solo lo que nos conviene y no a aceptar los dolores que esta nos regala. Queremos regresar en el tiempo, apelando a la tortuosa infelicidad de querer ser felices para siempre, y no a aprender que hay que llorar primero para luego reír mil veces más.
Cada dolor que nuestra vida entrega es simplemente un pedazo de concreto adaptándose a nuestra alma, a nuestro cuerpo; es que como todos sabemos, hay que caer primero para después levantarse, hay que llorar para reír, agacharse para poder llegar a lo más alto y vivir para luego morir, en paz. Espejo te quiebras frente a mí, derramas tus lágrimas justo cuando me tienes enfrente, creas una nueva nación de penas y llantos forzados, espejo aun te amo. Tú con tus opacos azules frente a mí, con tu intenso brillar al reír, tú con tu mirar sobre mi existir, ¿me acompañas a vivir?
Hoy espejo escribes junto a mí, me acompañas en esta noche silenciosa, como acompaña la luna a sus hijas las estrellas; me acompañas silenciosa dictándome tus palabras susurrándome tus sentimientos en mi oído, deleitándome con tu prosa y tus poemas y yo sin embargo lo único que hago es robarte tu inspiración, plasmarla en mis hojas blancas, en mi memoria llana y flácida. Hoy espejo te quejas adormitada de que no te permito descansar, que te utilizo demás que gasto tus maravillas y no compadezco tus heridas. Hoy espejo me doy cuenta que el tu eres yo, y que mi yo es un sueño, un sueño que no acaba hasta que en verdad de nuevo termine queriendo.
Continuare con este cuento el día que mi cuerpo se levante de nuevo…….
UNA INDESCRIPTIBLE VENGANZA!
Se derraman mil lagrimas frente al sol, se derrama un silencio frio ante el amor, se derraman las esperanzas como murmullos del corazón y entre todo lo que comúnmente se acaba, también acabo con mi alma frente a Dios. Una lágrima es la última gota de un rio que casi nunca brotó, mis lágrimas son un mar impío de dolores y pasión; miles de alegrías siempre se han de perder, cuando tu alma se encuentre frente a un espejo de cristal, cristal más frio que la realidad en que a los muertos les ha tocado vivir. Muertos compañeros de mi vida, los que entre sus últimos suspiros me regalan un adiós, despedida cruenta que acaba con mis ansias de morir en esta vida que comparto con el dolor.
Es bastante difícil de contar y es que a veces la pérdida de un hermano, no se tiene que dar de manera física, no es necesario que muera en carnes aquel que contigo comparte la sangre, a veces simplemente solo hace falta no prestar atención a su tan despreciable situación. Perdonen si es que me tomo la libertad de expresar en palabras lo que mis acciones no pueden realizar, y es que frente a esta vida, me he envuelto en una encrucijada, si dejar morir en vida mis palabras, o dejar vivir en silencio mis rencores. Definitivamente soy despreciable cuando he de hablar, acabo fácilmente con mis recuerdos y término siempre con el mismo dolor, odiar a quien merece en esta vida la crueldad y algo más; pero que en sentido imperfecto no puedo simplemente dejar de amar.
La sangre a veces es un carácter tan fuerte que os hace olvidar, que si sus estupideces te hacen ser fuerte, créanme se ha de vivir odiando la suerte de ese ser tan imprudente que hasta la muerte puede causar a su progenitora, si es que no es capaz de controlar su actitud tan egoísta, maldito egocéntrico odio tu vida mas no puedo odiar quererte, maldito estúpido entiendo tus necesidades, no comprendo tu necedad. Insano poeta porque has de odiar a tu propio hermano, tu propia sangre hasta la eternidad.
Perdonen si soy un rio de desesperanzas, si mi terapia es el morir en plenitud junto a mi almohada, acompañado de un dulce vaso con olor a formol. Perdonen si es que mi ira es más grande que mi rabia, y si mis palabras son cada vez más cabizbajas y depresivas memorias cansadas. No soy hombre de virtudes perfectas, mucho menos soy la añoranza de un hombre enamorado de sus palabras, tan solo soy la maldita suerte de los que sin sueños andan, soy la más fría memoria de un cantante sin alma, soy la maldita lucha entre el bien y el mal que se apoderan de mi. Soy el único hombre que odia a su sangre más que a su vida misma, soy el que acaba con la suerte de ser un poeta sin críticas ni inspiración.
No existe canción que sea cruel, no existe una lágrima sin sentimiento, no existen palabras sin explicación, no hay dolor que no tenga un porqué. No existiría Dios si es que no hubiera la fe, no existiría yo si el mundo fuera perfecto, no existiría el amor si es que no hubiese conocido el hombre a Dios. No existiría nada si es que no hubiese nacido. Solo existe una reconfortante razón, la muerte casi siempre es la única solución.
Es bastante difícil de contar y es que a veces la pérdida de un hermano, no se tiene que dar de manera física, no es necesario que muera en carnes aquel que contigo comparte la sangre, a veces simplemente solo hace falta no prestar atención a su tan despreciable situación. Perdonen si es que me tomo la libertad de expresar en palabras lo que mis acciones no pueden realizar, y es que frente a esta vida, me he envuelto en una encrucijada, si dejar morir en vida mis palabras, o dejar vivir en silencio mis rencores. Definitivamente soy despreciable cuando he de hablar, acabo fácilmente con mis recuerdos y término siempre con el mismo dolor, odiar a quien merece en esta vida la crueldad y algo más; pero que en sentido imperfecto no puedo simplemente dejar de amar.
La sangre a veces es un carácter tan fuerte que os hace olvidar, que si sus estupideces te hacen ser fuerte, créanme se ha de vivir odiando la suerte de ese ser tan imprudente que hasta la muerte puede causar a su progenitora, si es que no es capaz de controlar su actitud tan egoísta, maldito egocéntrico odio tu vida mas no puedo odiar quererte, maldito estúpido entiendo tus necesidades, no comprendo tu necedad. Insano poeta porque has de odiar a tu propio hermano, tu propia sangre hasta la eternidad.
Perdonen si soy un rio de desesperanzas, si mi terapia es el morir en plenitud junto a mi almohada, acompañado de un dulce vaso con olor a formol. Perdonen si es que mi ira es más grande que mi rabia, y si mis palabras son cada vez más cabizbajas y depresivas memorias cansadas. No soy hombre de virtudes perfectas, mucho menos soy la añoranza de un hombre enamorado de sus palabras, tan solo soy la maldita suerte de los que sin sueños andan, soy la más fría memoria de un cantante sin alma, soy la maldita lucha entre el bien y el mal que se apoderan de mi. Soy el único hombre que odia a su sangre más que a su vida misma, soy el que acaba con la suerte de ser un poeta sin críticas ni inspiración.
No existe canción que sea cruel, no existe una lágrima sin sentimiento, no existen palabras sin explicación, no hay dolor que no tenga un porqué. No existiría Dios si es que no hubiera la fe, no existiría yo si el mundo fuera perfecto, no existiría el amor si es que no hubiese conocido el hombre a Dios. No existiría nada si es que no hubiese nacido. Solo existe una reconfortante razón, la muerte casi siempre es la única solución.
martes, 15 de junio de 2010
SILENCIO!
Escribir para muchos es un problema, un dilema de aquellos que no tiene solución. Escribir para algunos otros es una pasión inquebrantable, irremediable es un vicio intrínseco, nato, burdo y llano. Escribir no es poesía, escribir no forma un poema, no engaña a la vida no cuenta memoria, ni es parte de la historia. Escribir es mirarse en un espejo, encontrar un verso entre enredados tiempos, escribir es suplicarle a la noche un momento tierno y seductor, escribir es mirarte todos los días frente a mí, espejo.
El escribir sin embargo debe y tiene que significar algo más que un don infame de aquellos que recurren a las palabras muy elaboradas para hablar. Escribir debe ser más que todo un remedio a aquel mal que agobia y seca la sed de alegría de las personas, debe curar esa enfermedad que aqueja a las parejas cuando ya están gastadas sus memorias, el escribir debe ser solución a aquel gran problema que los padres llevan acuestas frente a sus hijos ya crecidos y que han aprendido a caminar, escribir más que todo debe poder sanar ese maldito cáncer de la sociedad llamado soledad, silencio o crueldad.
Díganme quien no ha sufrido de eso, quien no ha preferido acallar sus problemas frente a los demás simplemente quedándose en silencio y no hablando más, cuantos no han muerto solitarios cual ermitaños al no querer entablar relación alguna con persona cualquiera que frente a ti pueda pasar, quien no ha sido cruel al no saber que decir frente a una persona que entre llantos desahoga su pesar, quien no ha sufrido de silencio al hablar.
Pero no hay mal más dulce que el silencio cuando se sabe apreciar, y es que todo tiene un lado bueno uno que en verdad se pueda tomar y no malgastar. He sido yo propietario en repetidas ocasiones de este mal, al cual he curado con un lápiz y un papel, pero también lo he seducido hasta dejarlo cansado y arto de acompañarme en mi pesar, hasta la soledad se aburrió de mi y no me quiso acompañar. He disfrutado de sus noches pálidas y tranquilas frente al mar, mirando como la luna le hace el amor a esas aguas adormitadas y tranquilas embelesadas con la luz divina de una dama preciosa de tul blanco y seductor andar. He sido carcelero cruel de la inspiración que la soledad brinda y a la vez rebusca entre mis palabras perdidas en la acera de estrellas amarillas, brillantes y golosas de ese manjar de sufrimiento que derramaban mis ojos al hablar.
He sido para todo silencio, soledad o crueldad el peor mal, pues han enfermado con mi alma insana, y mis palabras putrefactas enterradas en la misma fosa que mi cuerpo cayo hace más de 1500 horas. ¡Bah! Que absurdo suena todo al repasarlo en silencio con una mirada cansada y gastada, con esa mirada de ojos caídos que tengo por cualidad. Que si una palabra no cuadra con otra no me interesa, pero si hago daño con ellas de ilusiones se llena mi cabeza. Hoy escribo una vez más porque el frio a mis espaldas se encuentra y la muerte frente a mi rezando porque regrese con ella, a ese lecho fúnebre pero tierno y cálido en verdad. No es una mala idea pero para que sirve morir si se que alguien me volverá a despertar, mejor esperar a la muerte terrenal que de morir en la ficción de mis palabras me he cansado ya.
Declaro haber revivido, resucitado, regresado de entre los poetas muertos, lo declaro no hay mayor verdad, hay una esperanza que a mis oídos aconseja, que mis memorias refleja, hay un pequeño suspiro y una pequeña y hermosa dama que puede hacer que mis palabras se vuelvan mas tiernas o al menos mas amenas. Lo acepto, no hay mentira más grande que aquella que no se cuenta, es por eso que prefiero contar la verdad para que ella sea una historia real entre mis días y una memoria presente en mi mente, que me lleve a recorrer un mundo de obsequios en sus ojos y de regalos en su corazón latente, es por eso que con esta última frase acabo, la letra más compleja de mi vida.
“Somos una gota de sangre entre mil lagrimas de amor”
El escribir sin embargo debe y tiene que significar algo más que un don infame de aquellos que recurren a las palabras muy elaboradas para hablar. Escribir debe ser más que todo un remedio a aquel mal que agobia y seca la sed de alegría de las personas, debe curar esa enfermedad que aqueja a las parejas cuando ya están gastadas sus memorias, el escribir debe ser solución a aquel gran problema que los padres llevan acuestas frente a sus hijos ya crecidos y que han aprendido a caminar, escribir más que todo debe poder sanar ese maldito cáncer de la sociedad llamado soledad, silencio o crueldad.
Díganme quien no ha sufrido de eso, quien no ha preferido acallar sus problemas frente a los demás simplemente quedándose en silencio y no hablando más, cuantos no han muerto solitarios cual ermitaños al no querer entablar relación alguna con persona cualquiera que frente a ti pueda pasar, quien no ha sido cruel al no saber que decir frente a una persona que entre llantos desahoga su pesar, quien no ha sufrido de silencio al hablar.
Pero no hay mal más dulce que el silencio cuando se sabe apreciar, y es que todo tiene un lado bueno uno que en verdad se pueda tomar y no malgastar. He sido yo propietario en repetidas ocasiones de este mal, al cual he curado con un lápiz y un papel, pero también lo he seducido hasta dejarlo cansado y arto de acompañarme en mi pesar, hasta la soledad se aburrió de mi y no me quiso acompañar. He disfrutado de sus noches pálidas y tranquilas frente al mar, mirando como la luna le hace el amor a esas aguas adormitadas y tranquilas embelesadas con la luz divina de una dama preciosa de tul blanco y seductor andar. He sido carcelero cruel de la inspiración que la soledad brinda y a la vez rebusca entre mis palabras perdidas en la acera de estrellas amarillas, brillantes y golosas de ese manjar de sufrimiento que derramaban mis ojos al hablar.
He sido para todo silencio, soledad o crueldad el peor mal, pues han enfermado con mi alma insana, y mis palabras putrefactas enterradas en la misma fosa que mi cuerpo cayo hace más de 1500 horas. ¡Bah! Que absurdo suena todo al repasarlo en silencio con una mirada cansada y gastada, con esa mirada de ojos caídos que tengo por cualidad. Que si una palabra no cuadra con otra no me interesa, pero si hago daño con ellas de ilusiones se llena mi cabeza. Hoy escribo una vez más porque el frio a mis espaldas se encuentra y la muerte frente a mi rezando porque regrese con ella, a ese lecho fúnebre pero tierno y cálido en verdad. No es una mala idea pero para que sirve morir si se que alguien me volverá a despertar, mejor esperar a la muerte terrenal que de morir en la ficción de mis palabras me he cansado ya.
Declaro haber revivido, resucitado, regresado de entre los poetas muertos, lo declaro no hay mayor verdad, hay una esperanza que a mis oídos aconseja, que mis memorias refleja, hay un pequeño suspiro y una pequeña y hermosa dama que puede hacer que mis palabras se vuelvan mas tiernas o al menos mas amenas. Lo acepto, no hay mentira más grande que aquella que no se cuenta, es por eso que prefiero contar la verdad para que ella sea una historia real entre mis días y una memoria presente en mi mente, que me lleve a recorrer un mundo de obsequios en sus ojos y de regalos en su corazón latente, es por eso que con esta última frase acabo, la letra más compleja de mi vida.
“Somos una gota de sangre entre mil lagrimas de amor”
viernes, 11 de junio de 2010
ESTE CUENTO SE LLAMA SOLEDAD!
Clásico despertar a la hora de siempre, monótono es ver el sol a través de mi ventana y costumbre se me ha hecho el pensar en esto cada día. No sé si busco una palabra o una nueva vida, me he encontrado por fin con alguien a mi lado, una cabeza con la cual compartir mi almohada, he encontrado un recuerdo pactado en mi memoria, he suplicado por aprender a amar a quien conmigo comparte su vida. Pero esto aun es insensato pues creo estar a su lado sin quererlo, creo regalarle rosas y caricias en vano creo soñarte cada día en su rostro, aun extraño lo que nunca antes he tenido, extraño el darte un beso aun cuando nunca lo he hecho y extraño decirte te quiero aunque nunca me has respondido.
Cuál es la respuesta a esta pregunta sin fondo, estoy con el compartiendo mis horas y mis momentos regalándole un maldito te quiero, sin dueño. Estoy aquí compartiendo mis penas en este papel inútil, haciendo una bitácora de cada herida, estoy aquí queriéndolo sin medida y sin embargo amándote a la distancia, vamos denme una salida. Que pensar en tus recuerdos no es excusa perfecta para seguir llorando, que soñarte ya no tiene más dirección que la de un disgustado perro alado. Pero sin embargo su brazos me cobijan, su mirada calma en mi hace que me sienta devastado, desprotegido y al mismo tiempo sus ojos claros o oscuros dependiendo la intensidad de la luz, hacen que mi ser frente a su hombre se vuelva más calmo.
Relato de una historia nueva, de un insigne gesto de poder de un hombre ante mi cuerpo, de ese te quiero forzado que le regalo cada tarde cuando lo veo. Regalo del silencio de mi cuerpo a su inminente y doloroso tiempo, hoy le regalo mis sueños pero no le regalo mi corazón ni ese secreto amor que por ti aun tengo. Este es un cuento de soledad pues, estoy tan solo o sola, que ya ni sé que decir pues vivo con él en mis días pero sin ti en mis noches, le finjo un te quiero todos los días, pero al mismo tiempo te regalo mis pensamientos a ti, por más que se que no los puedes sentir ni ver, te regalo lo que mis oídos quisieran escuchar, los consejos insanos de mi soledad, mientras que a él solo le regalo las caricias que me han de sobrar, que triste pensar que en algún momento te pude amar.
Sin embargo a pesar de todo esto, mi piel resalta en comunión a la suya es parte de mi cuerpo, cada día mi corazón late con su nombre impregnado pero no sé si sea real, o simplemente es un cuento de los más extraños. Declaro estar saciado de todo tipo de letra y sin reparo me encuentro leyendo una carta nueva quizás con él a mi lado, o contigo a mi corazón abrazando. Hoy me encuentro con un sueño perdido y algo cansado, pues no sabe si seducir su alma o la tuya, creo que simplemente ya no quiere hablar o quizás su ultimo veredicto ha sido robado.
No lo sé, pero lo más probable es que esta tarde una vez más vuelva a ver a ese hombre que me ha quitado la respiración, que hace añicos mi orgullo y belleza simplemente porque lo quiero o es el reflejo de ti en su imagen lo que tanto deseo, no sé, cual sea mi destino pero después de esto que he vivido, no sé si ese hombre ahora se ha hecho mi dueño o yo soy el dueño o dueña de sus momentos tiernos. Hoy me confieso lo que todos desean el néctar más puro de un panal de abejas, hoy soy la inspiración para un malnacido poeta, o simplemente soy lo que el tanto desea, dejar mi inocencia recostada en la cama de su impaciencia e inmadurez. Hoy hago de mis palabras cuentos de nada, pues comparto con el todo lo que tengo, sueño contigo a cada momento y al final nadie sabe lo que siento, este cuento se llama soledad no sabes cuánto te quiero.
Cuál es la respuesta a esta pregunta sin fondo, estoy con el compartiendo mis horas y mis momentos regalándole un maldito te quiero, sin dueño. Estoy aquí compartiendo mis penas en este papel inútil, haciendo una bitácora de cada herida, estoy aquí queriéndolo sin medida y sin embargo amándote a la distancia, vamos denme una salida. Que pensar en tus recuerdos no es excusa perfecta para seguir llorando, que soñarte ya no tiene más dirección que la de un disgustado perro alado. Pero sin embargo su brazos me cobijan, su mirada calma en mi hace que me sienta devastado, desprotegido y al mismo tiempo sus ojos claros o oscuros dependiendo la intensidad de la luz, hacen que mi ser frente a su hombre se vuelva más calmo.
Relato de una historia nueva, de un insigne gesto de poder de un hombre ante mi cuerpo, de ese te quiero forzado que le regalo cada tarde cuando lo veo. Regalo del silencio de mi cuerpo a su inminente y doloroso tiempo, hoy le regalo mis sueños pero no le regalo mi corazón ni ese secreto amor que por ti aun tengo. Este es un cuento de soledad pues, estoy tan solo o sola, que ya ni sé que decir pues vivo con él en mis días pero sin ti en mis noches, le finjo un te quiero todos los días, pero al mismo tiempo te regalo mis pensamientos a ti, por más que se que no los puedes sentir ni ver, te regalo lo que mis oídos quisieran escuchar, los consejos insanos de mi soledad, mientras que a él solo le regalo las caricias que me han de sobrar, que triste pensar que en algún momento te pude amar.
Sin embargo a pesar de todo esto, mi piel resalta en comunión a la suya es parte de mi cuerpo, cada día mi corazón late con su nombre impregnado pero no sé si sea real, o simplemente es un cuento de los más extraños. Declaro estar saciado de todo tipo de letra y sin reparo me encuentro leyendo una carta nueva quizás con él a mi lado, o contigo a mi corazón abrazando. Hoy me encuentro con un sueño perdido y algo cansado, pues no sabe si seducir su alma o la tuya, creo que simplemente ya no quiere hablar o quizás su ultimo veredicto ha sido robado.
No lo sé, pero lo más probable es que esta tarde una vez más vuelva a ver a ese hombre que me ha quitado la respiración, que hace añicos mi orgullo y belleza simplemente porque lo quiero o es el reflejo de ti en su imagen lo que tanto deseo, no sé, cual sea mi destino pero después de esto que he vivido, no sé si ese hombre ahora se ha hecho mi dueño o yo soy el dueño o dueña de sus momentos tiernos. Hoy me confieso lo que todos desean el néctar más puro de un panal de abejas, hoy soy la inspiración para un malnacido poeta, o simplemente soy lo que el tanto desea, dejar mi inocencia recostada en la cama de su impaciencia e inmadurez. Hoy hago de mis palabras cuentos de nada, pues comparto con el todo lo que tengo, sueño contigo a cada momento y al final nadie sabe lo que siento, este cuento se llama soledad no sabes cuánto te quiero.
jueves, 10 de junio de 2010
LA SIN RAZÓN DE MI EXISTENCIA!
La sin razón de mi existencia, una frase algo complicada para quien supuestamente disfruta de su vida entre la alegría y la fantasía de existir. Mas motivos tuviera para explicar del porque en esta vida me encuentro disfrutando de lo que tengo y tanto más de lo que aprecio. Es en vano tratar de buscar un motivo para olvidar que mi motivo de vivir precisamente es el pronto morir. La razón putrefacta y perfecta del por qué desear la muerte precisamente es el querer vivir, suena complicado y bastante ilógico, como es que la vida puede ser el motivo perfecto de la muerte, como la vida ha de incitar o excitar a la muerte; pues es sencillo morir es dejar de vivir en lo terrenal y empezar a vivir en el corazón, les recuerdo que existen muchos muertos en vida. No deben extrañarse si es que pertenezco a los hombres dentro de esa estadística.
Estoy en un dilema, vivir entre palabras muertas o morir aguantando la mierda que me rodea, esa mierda que conmigo convive, que comparte sus días con mi vida, esa mierda que se ha de llamar familia, esa mierda que es mi misma vida. He declarado mi muerte varias veces, he predicho que mi pronta sucesión de poemas no me harán ser más famoso ni conocido si es que en esta tarde sedienta de sangre muriera. Si un coctel delicioso de licor mas fármacos consumiera, si una navaja cortara mis venas, si una palabra degollara mi corazón, si la caída desde las alturas aguantara, si morir en un mar de lágrimas tuviera razón. Si tan solo pudiese separar mi cuerpo de mi alma, si tan solo pudiera soportar el ver a mi madre llorar, a mi padre rezar, a mis hermanos pelear, a mi abuela hablar, si tan solo mis rodillas me pudieran aguantar. Si tan solo me dieran una última oportunidad para terminar mi vida, para con esta total crueldad acabar.
Quisiese acabar con este maldito don, sacrificar todas las cartas que he escrito y que en el futuro escribiré por tan solo un poco de valor, valor el suficiente y necesario valor que me permita, finiquitar mi vida, acabarla, terminarla y sobre todo acabar con todo este odio que he de acumular por tanto tiempo. Quisiese que mi alegría fuera sincera que mi sonrisa no disfrazara mi tristeza, que mis palabras no fueran tan bellas y que mis sentimientos sean mil veces más duros que la roca. Esa maldita roca sedienta de mi llanto, sedienta por verme caer en un infinito tranco de insatisfacción, quisiese simplemente dejar de pensar en lo que tengo y entregarme por completo a lo mejor que tengo, mi amor.
Pero la vida me ha ensañado que mi sacrificio es siempre el menos honesto, que cada cosa que haga nunca es suficiente que si deseo morir amando no puedo pues moriría conmigo el amor que por mi profesan, que si muriera para olvidar a mi familia, ellos me olvidarían más rápido de lo que yo pudiera. Entre lágrimas forzadas hoy estoy escribiendo, entre la indiferencia, la intolerancia, la imprudencia y la desesperación. Me encuentro enclaustrado entre el desprecio y la desesperación, esta tarde estoy celebrando el peor de los días de mi madre, el día en que mi madre se volvió, perdóname por haberte regalado la mierda de mi existencia, eres mujer de gran nobleza no mereces un hijo como este que has de tener.
Pido perdón porque mi catarsis es el escribir, mi depresión total el plasmar palabras aburridas y agobiadas por mi soledad, pido perdón por ser el animal hambriento de estas cartas que me han de saciar, terminan con el hambre insípida que tengo por morir, termino con mis silencios en estas epístolas que más que tristes están deprimidas por existir. Pido perdón por que lo que debería escribir no siempre debería ser mi vida, sino la ficción incierta de algo que nunca podrá existir, pido perdón por tan solo tener un deseo sincero, MORIR.
Estoy en un dilema, vivir entre palabras muertas o morir aguantando la mierda que me rodea, esa mierda que conmigo convive, que comparte sus días con mi vida, esa mierda que se ha de llamar familia, esa mierda que es mi misma vida. He declarado mi muerte varias veces, he predicho que mi pronta sucesión de poemas no me harán ser más famoso ni conocido si es que en esta tarde sedienta de sangre muriera. Si un coctel delicioso de licor mas fármacos consumiera, si una navaja cortara mis venas, si una palabra degollara mi corazón, si la caída desde las alturas aguantara, si morir en un mar de lágrimas tuviera razón. Si tan solo pudiese separar mi cuerpo de mi alma, si tan solo pudiera soportar el ver a mi madre llorar, a mi padre rezar, a mis hermanos pelear, a mi abuela hablar, si tan solo mis rodillas me pudieran aguantar. Si tan solo me dieran una última oportunidad para terminar mi vida, para con esta total crueldad acabar.
Quisiese acabar con este maldito don, sacrificar todas las cartas que he escrito y que en el futuro escribiré por tan solo un poco de valor, valor el suficiente y necesario valor que me permita, finiquitar mi vida, acabarla, terminarla y sobre todo acabar con todo este odio que he de acumular por tanto tiempo. Quisiese que mi alegría fuera sincera que mi sonrisa no disfrazara mi tristeza, que mis palabras no fueran tan bellas y que mis sentimientos sean mil veces más duros que la roca. Esa maldita roca sedienta de mi llanto, sedienta por verme caer en un infinito tranco de insatisfacción, quisiese simplemente dejar de pensar en lo que tengo y entregarme por completo a lo mejor que tengo, mi amor.
Pero la vida me ha ensañado que mi sacrificio es siempre el menos honesto, que cada cosa que haga nunca es suficiente que si deseo morir amando no puedo pues moriría conmigo el amor que por mi profesan, que si muriera para olvidar a mi familia, ellos me olvidarían más rápido de lo que yo pudiera. Entre lágrimas forzadas hoy estoy escribiendo, entre la indiferencia, la intolerancia, la imprudencia y la desesperación. Me encuentro enclaustrado entre el desprecio y la desesperación, esta tarde estoy celebrando el peor de los días de mi madre, el día en que mi madre se volvió, perdóname por haberte regalado la mierda de mi existencia, eres mujer de gran nobleza no mereces un hijo como este que has de tener.
Pido perdón porque mi catarsis es el escribir, mi depresión total el plasmar palabras aburridas y agobiadas por mi soledad, pido perdón por ser el animal hambriento de estas cartas que me han de saciar, terminan con el hambre insípida que tengo por morir, termino con mis silencios en estas epístolas que más que tristes están deprimidas por existir. Pido perdón por que lo que debería escribir no siempre debería ser mi vida, sino la ficción incierta de algo que nunca podrá existir, pido perdón por tan solo tener un deseo sincero, MORIR.
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