martes, 7 de diciembre de 2010

UN POCO DE TODA LA VERDAD!

Hablaré un poco de todo, de lo mucho que se siente perder a alguien amado, de lo triste que es estar en un habitación fría y oscura iluminado únicamente por la luz de la pantalla de este computador, de lo irónico de saber que tu alma también anda entre tinieblas, y que los ojos por más que no quieran igual agonizan derramando su llanto en una banca sentado frente al dolor. Permítanme hablarles de lo muy poco que sé de lo vasto del amor, dejen que entre en un mundo extraño, adornado con azucenas y agobiado con espinas tan dolorosas como la verdad que aunque desnuda siempre hace mal.

Son tantas las frases que dos amantes repiten en el plenilunio de su dicha, las promesas empapadas más en ímpetu e ilusión que en verdad, las mentiras que por piadosas el único fin que buscan es no hacer daño y a pesar de ello lo mas honesto es que el dolor en algún momento ha de llegar. Quien no ha jurado amor eterno, quien no ha sido capaz de soñar una vida al lado de esa persona tan especial, quien no ha corrido a la desdicha de su vida y ha recibido al amor como invitado especial, quien no ha canjeado todos sus días de alegrías por tan solo uno de estar al lado de quien ama. Díganme quien no ha hecho todo esto, díganme quien no ha hecho tan siquiera una cosa de lo que he mencionado, para que me de la receta.

Pero la pregunta a todo esto es ¿vale la pena? En verdad vale la pena, entregarte a esa persona por completo, escuchar sus palabras el nunca voy a hacerte daño el nunca haré nada que te lastime, en verdad díganme en verdad algo en esta vida tiene sentido. Quizás un par de lagrimas no solucionen nada, quizás un mar lleno de angustias y dolores no se seque de la noche a la mañana, quizás una herida en el corazón no sane tan rápido como un rasguño en la mano. Pero y que tal si, si ese rasguño es reflejo de tal herida, una lágrima quizás sea la sutura que necesita un corazón al quebrarse por completo. Puede que sea tan simple como decir ya mi historia junto a ti termino aquí es hora de empezar un nuevo camino.

Para algunos es así de fácil, pero para otros algunos otros, el aferrarnos a una mentira quizás sea un camino mas seguro que el intentar salir adelante. Si se prefiere dar dos pasos hacia atrás y recuperar de a poco lo que se había perdido, puede que tenga mas sentido, un instante dura la cantidad de tiempo que se necesite para aceptarlo, pero el llanto desmedido y acongojado se ha de pagar caro con la misma medicina la tristeza de saber que las palabras tan solo eran eso palabras, que nadaban en una piscina sin cloro.

Como nadan las ilusiones en el mar, ese mar formado de cariño, dulzura, caricias, miradas, tiernas palabras, un mar que era tan calido como el sonido de tu voz en mi oído, un mar tan grande como la vida que llevaba junto a ti, éramos un mismo mar que gobernaba cual Poseidón las olas de la tragedia, que especulaba al arrullar con una brisa suave tu sueño o con despertar en un oleaje tenue tus sueños. Pero cada calma trae una tormenta, la mundana crudeza de mi monotonía tan llana, hizo que el aburrimiento y el agobio os violaran, las palabras te cansaban las intensiones no importaban y los momentos junto a quien debía ser la alegría sin par, simplemente se volvían compromiso total por guardar un contrato firmado por un sentimiento de desmedido cariño hacia alguien que quizás no lo merecía. No merecía tu afecto, ese afecto tan puro y sincero, lleno de vivaz alegría y optimismo, lo que me regalabas era mas de lo que pedía. Lo que me entregabas era más de lo que necesitaba, lo que yo te daba no era aun así suficiente por más que llorara en mi almohada.

El sueño de toda persona prudente, es compartir la vida con quien crees ha de ser esa persona por siempre, quien podía ser alguien más que un trofeo, el símbolo representativo de una batalla ganada al amor, un carmín, una rosa, un jazmín, cualquier flor por mas bella que sea aun así no se comparaba a ti. Pero y ni con todo esto, las flores sienten, piensan o creen, no engañan o mienten, no dicen la verdad, ni te hacen promesas que no cumplirán. Las flores tan solo son lo que son bellas por fuera esa es su única verdad.

Hace mucho que las palabras no nadaban entre mis dedos como río que fluye en busca de la mar. Eran esquivos mis pensamientos, capciosos mis momentos, mi inspirada alegría se veía aturdida por un recuerdo constante y firme del amarte sin importar que tu ya no me amases más. Pero claro las palabras como todo el mundo sabe, nacen en mi como la reacción natural de respirar, estas pueden sonar bien, ser muy elaboradas al conjeturar un sinfín de frases que aunque no sean celebres, bien pueden llevar el titulo de pensantes en su poco actuar en esta sociedad de versos inconclusos.

Es mas se podría decir que mi mejor don es precisamente el que me hace ser tan poco especial, pues mi mejor momento de sinceridad es el que mas duele a las personas que en algún momento me han de amar. La verdad es que este correlativo y seguido escrito de fonemas con una intención en especifico pero sin rumbo fijo, lo único que buscan es satisfacer estas ansias de desahogo y decepción en el cual tanto mi mente, mis sentimientos, mi corazón y mi cuerpo se encuentran sumergidos.

Al final se llega a lo mismo, las conclusiones o el final feliz no existe, un corazón para que pueda vivir tranquilo tiene que estar rodeado por un muro de acero tan duro como la frialdad de la verdad. Diamante que por mas puro que sea lastima que por mas honesto y sincero que se pinte, tiene por misión el herir sin compasión, son los que cargan el yugo de la tristeza, o ejecutores medievales de los mas maléficos planes del dolor.

Pero no nos desviemos del tema principal de esta misiva, el amor tal como es, por mas defectos que tenga se le espera con ansias, es como el retorno de un hijo prodigo, equiparable al abrazo de un hermano después de que se le creía muerto, tan parecido a la tragedia de vivir un día sin alma, el amor en su esencia es un viaje, el cual solo debe ser tomado por valientes aquellos que no tengan miedo de caer, un valiente como don Juan, Cyrano o Romeo quizás, trate en inútil esfuerzo y vano cansancio compararme tan siquiera a ellos, decir yo tengo un poquito de esto o aquello.

Yo puedo ser la estrella de una nueva leyenda solariega de amor por una mujer, era tu la dama inspiradora de un manojo de emociones que no se podían controlar. Musa de los actores cual Talía, musa de estos versos como Erato, sin embargo eres dueña de esta historia Clío, tu ama y señora de la tragedia como Melpómene, de esta tragedia de haberme conocido, de por un segundo soñar conmigo, de entregar tu corazón a mi llanto y de regalarme los besos que nunca quisiste entregar.

Tu mayor arrepentimiento es el que me haya enamorado de ti, no lo niegues tu lo dijiste, mi mayor dolor es el que nunca podré recuperarte, mi peor tragedia el enterarme de cosas que hasta cierto punto son verdad, la verdad que te conté pasaría, los hechos francos y sinceros que en algún momento te describí y nunca diste importancia y mi mayor miedo hoy se hizo realidad.

El miedo de perderte es tan plausible tan real, como saber que mañana el día empezara con el sol al occidente saliendo y brillando como siempre y calentando las almas vagas de los hombres que viven en la esperanza de morir para ya no mas sufrir, hombres a los cuales hoy me unido como honorario miembro consensual de la agonía sin igual. Ahora todo tiene un sentido mas estrecho, un ápice de esperanzas de regresar a tus brazos de darte un beso, un sencillo te quiero hoy es tan imposible como el mirarte de nuevo, el tan siquiera hablarte, el poderte decir algo pues el dolor y los recuerdos embargan mi alma con la dolorosa experiencia de saber que en ti hay algo mas por alguien ahí. Ese alguien que robo lo que yo fui perdiendo recogiendo las migajas de un corazón sin intención de amar de nuevo a quien sin maldad quiso hacerte feliz.

Pues bien es momento de la despedida de la parte más dolorosa de todas, el de la supuesta promesa inquebrantable de no volver a verte, el momento en que juro escribir mi ultima carta, y sueño con cumplir una promesa tantas veces destrozada, el no volver a enamorarme, hay algo aun de cierto entre todo esto, no volveré a enamorar pues sigo enamorado. Nunca mas volveré a decir Te amo, por que la única persona la cual me interesaba que la escuche, después de hoy estoy seguro me considera muerto para ella, así que si aun queda un instante de pena por mi y no te causa demasiado cansancio escucha este ultimo TE AMO!, pues después de hoy no regresaran más.

Si se han dado cuenta todos este es un intento desesperado por recuperar lo que con mi absurda pasividad en algún momento perdí, lo único que me queda ahora es estar como siempre, ponerme una mascara en el rostro y declamar chistes canciones y frases como si la vida empezara de nuevo sin ti. Mientras en mi interior llevo la procesión de un alama herida de un corazón sin latidos, del sentimiento mas insano curado por el delirante alcohol de la tristeza, esta noche se acaba con quinientas lagrimas más que añoran algún día llegar a la orilla del mar donde se remojan tus pies. ADIOS!

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