miércoles, 8 de diciembre de 2010

PARA MUCHO PENSAR!

Meditemos juntos, pensemos un poquito las cosas, hablemos quizás de nada en particular, cuéntame un sueño y yo te creare una historia. Dame un beso y un poquito de tu memoria, déjame verte a los ojos, quiero narrarte este cuento, que tal si, tan solo nos callamos y escuchamos al silencio, porque no me regalas una sonrisa yo te regalaré una mirada. Disfruta un poquito más lo nuestro, acuérdate de esos momentos juntos y sin tormentos, recuerda cuanto te quería, no olvides como me mirabas y aun así con todo esto, no te olvides que ahora ya somos nada.

Cuantas noches mis palabras se cansan, se han acurrucado sobre mi almohada, se han abrigado con mis lágrimas y mis alegrías se han despertado en otra cama. Cuantas veces mis expresiones mas simples pueden ser tan complicadas, ¿Cómo? seducir un verso se vuelve tan imposible como suplicarte cada día un beso. Estas tan lejos, y mi corazón vive tan pendiente de ti, que acuno cada momento en que te recuerdo, esto no es nostalgia, no es agonía, no es nada, es tan solo costumbre olvidada. Monotonía que no quiere vivir una nueva etapa, no quiere renovarse o sentirse tan feliz de haber muerto, esta noche es más fácil simplemente escribir para poder vivir.

Vamos, ven, recuéstate a mi lado, hablemos un poquito más, no tengas miedo no voy a hacerte daño, mis caricias no muerden y mucho menos estas palabras frente a ti. Se un poco más sincera, te veo exigua, ajena, parece que todo esto no te interesa, estas estresada quizás algo cansada, que pasa no lo aguantas o es que acaso no entiendes nada. Ven, escucha tu voz mientras lees, date cuenta que son tus palabras, no las mías las que hieren, mira a tu alrededor, la habitación se empequeñece, y tu cada vez te sientes más encerrada, quieres escapar, correr pero no existe salida, la puerta no abre y donde vivimos, este mundo tan agobiante, no tiene ventanas por las cuales escapar. Mira de nuevo alrededor, te reto, no tengas miedo hacedlo, todo ha regresado a la normalidad y sin embargo la sensación de incomodidad sigue ahí, sabes que no hay nadie atrás, pero aun así no quieres mirar.

Ya te diste cuenta, que analogía es esta, mis palabras se van complicando o quizás no, tan solo son tus ideas las que se van estrechando. Mira una vez más a tú alrededor, pero esta vez cierra los ojos, dime que vez, nada o mucho, quizás demasiado no, todo lo que puedes ver es la absurda sensación de sentirte vacío, solo, triste sin nada alrededor, lo que vez es tu verdadera vida. Lo muy poco que tienes, a pesar de supuestamente tenerlo todo en tu vida, estas contento, contenta, ya meditaste bien las cosas, y me reclamas aun así a mi, me dices que mis palabras son demasiado complicadas, mis ideas son muy alocadas, primero mira cuan cerca estas tu de la verdad, y después entrégasela a los demás, no lo hagas al revés pues nunca la encontrarás.

Quieres complicar un poquito más las cosas, entonces date cuenta de un detalle, esto tan solo es la locura de una persona, una seguidilla de ideas irónicas, no tengo más merito que tu para vivir, y aun así siempre te dejo pensando en si lo que estas haciendo es de verdad vivir. Mi sinceridad exige que te confiese una cosa, cada día despierto con el miedo de nunca encontrar el amor o un cariño especial, pero también creo que a ti te debería dar más miedo saber que alguien como yo incluso te puede hacer llorar.

Esta bien lo acepto, no merezco tus lagrimas ni tus elogios, pero piensa un poquito, que mereces tu de los demás, si haces sufrir te harán sufrir, y si ilusionas a alguien con las mismas te pagarán, mi único consejo es que ya no sigas siendo igual. Y aunque sea lo peor que pueda decir, pues no es lo que hago aunque lo profeso, el detalle esta en que tan siquiera yo lo he podido aceptar.

martes, 7 de diciembre de 2010

MI MOTIVO PARA SER CIEGO!

Empecemos a hablar un poco mas de ti, a conocernos un minuto, a compartir una mirada a pensar lo mismo, comencemos a ser nosotros mismos, quizás descubramos cuan parecidos somos o como es que nuestras diferencias nos encantan. Busquémosle por un momento la razón al desatino, del porque es que tenemos esta relación, tu siendo la amante que completa con gran alarde la ternura en estas palabras y yo siendo quien te brinda un poquito de esperanza a esta cruel verdad, que por más matices que tenga sigue siendo gris en realidad.

Hoy hablemos un poquito, de esto que nos separa, la verdad no son mis palabras ni los hechos de una desgracia, no peleamos nunca en una cama aunque siempre compartíamos la misma almohada. Vamos cuéntame de ti, que dices existe alguna nueva ilusión una esperanza por conocer a alguien mas con nuevas palabras. Vamos no me mientas, lo se ahí esta en tu mente su nombre esta como en una marquesina se prende al ritmo de tu corazón, vamos no seas así, se que no te afectará en nada decirme la verdad.

¿Que dices? ¿Cómo? Perdón, no te escuche bien, ah no hay nadie estas pasándola tranquilo, tranquila, no me has engañado con alguna lectura promiscua o mas aburrida que esta, que bueno, me encanta tu fidelidad a una quizás desmerecida relación. Pero bueno dicen que los cuentos de hadas no existen, y la vida siempre se escapa de las manos de quien mas la agobia con su amor, lamento decirte la verdad sonará cruel lo acepto no lo puedo negar pero seria peor que no te enteres de esto. La verdad es que, hace mucho que os engaño mis palabras me jugaron mal, y defraudaron a mis sentimientos. Me han embargado la inspiración y los recuerdos tan hermosos de estar frente a ti, se me acabaron en la agonía de ya no querer vivir.

Confieso haber escrito mil cartas, un millón de poemas, derramado un mar de lagrimas y destruido un idioma tratando de expresar todo lo que sentía en cada momento. Pero no pude te fui infiel, defraude nuestra promesa tan hermosa, yo entregarte cada cosa que pudiera escribir y tu ya no tuviste la oportunidad de leer la cantidad de estupideces que se me pueden ocurrir en un santiamén. Ese es mi delito, esa es mi confesión ser un mentiroso, haberte defraudado, engañado de manera tan ruin y tan vil, no merezco la vida, vamos asesíname, una palabra tuya bastara, un gesto una mirada seca, un furtivo golpe a mi corazón que atraviese la desdicha de vivir sin ti.

Acciones muy dolorosas, que se que has ido sintiendo ira, por cada conjunción de palabras, cada verso denota un poco de esta encrucijada, de esta enmarañada emboscada que tan solo busca sacar un poquito mas de ti. De descubrirte, de darte cuenta que no hace falta escribir braille para que un ciego lo pueda entender. Vamos mira un poco mas allá de las cosas, lee entre líneas, no es un código cifrado, ni lenguaje penitenciario. Esta claro a todo lo que quiero llegar con esto, date cuenta quien eres tú, quien soy yo, a que me refiero esto esta tan claro y sin embargo aun no lo vez. Es por eso que existen más ciegos en el mundo de los que se pueda contar

Acaso nunca miraste un espejo, eres tu la segunda parte de esta relación, eres el completo de mis palabras pues para que estas existan necesitan de alguien para vivir, y tan solo podrán vivir, respirar, gritar, si alguien como tu las lee. Cada lector es el amante de un escritor, son una unión dispareja pues no importa si eres hombre, mujer o gay, igual os podrán disgustar, alegrar o fascinar estas palabras. Igual siempre las leerás pensando en que es lo que estuvo pasando por mi mente al cifrar un sinfín de caricias en este papel. Como es que no se cansan mis dedos de hablar y mi cerebro de escribir, como la verdad se oculta siempre entre el entretenimiento y la crueldad de vivir un poquito más acá. En un mundo de vulgaridades absolutas, de banalidades idealistas, de verdades a medias, de mentiras pasivas, de amoríos tan tristes como los que terminan o de promesas tan frías como la piel de quien las germina.

Sin embargo, dejemos todo esto de lado y ahora me dedicare a darle sentido a esta carta pues el nombre es un tanto distinto a lo que mis ideas quisieran expresar. Pues hoy tan solo debo dejarme guiar por mis ideas, por mis sensaciones, mis pensamientos y no de lo que me susurra el corazón al oído, algo que no quiero escuchar, ya no mas. Hoy mirar hacia delante no puedo, y aunque procuro un horizonte que refleje algo más que un atardecer, un eclipse ahora es un sueño que no puedo tener, y una mirada a lo lejos que no me quiere ver.

Hoy yo sueño con la muerte y mi entierro espero llegue antes que mi sueño, que las lagrimas se cansaron de tanto andar rodando y los pies están atareados de tanto andar sin un sentido en la misma dirección. Me he vuelto ciego por voluntad propia pues no soporto ver la vida tan cruel frente a mi, dicen que las miradas reflejan mucho de lo que dice el corazón hoy busque tus ojos, tan solo encontré un poquito de decepción. He irritado a la muerte que hasta conmigo se ha enojado, y mi pluma fuente hoy tan solo sirve de pisapapeles, mis cartas ya no tienen nombre ni fecha y mi gloria se reseca en una árida maseta. Se despide de mí la tristeza, me sonríe la ironía y si nada de lo que digo alcanza, pues mis palabras ya no se escuchan y no retumban tan fuertes como en algún momento dentro de tu corazón.

Me despido pues es el mejor remedio, me despido como un ciego que no ve su horizonte, que no busca su futuro, pues ando tan solo hacia delante, con un pie frente al otro, desafiando con pericia la gravedad que siempre pone mis pies sobre la tierra. Hoy me despido como es clásico rimando un colapso de insatisfacciones, escribiendo versos que no tienen razones y buscando besos de una promiscua, una prostituta o cualquier mujer, besos que se que nunca recibiré, pues aun me cautivan los recuerdos de un lejano ayer. Frente a ti, junto a mi, cuando yo era tan solo un escritor y tu un asiduo lector.

UN POCO DE TODA LA VERDAD!

Hablaré un poco de todo, de lo mucho que se siente perder a alguien amado, de lo triste que es estar en un habitación fría y oscura iluminado únicamente por la luz de la pantalla de este computador, de lo irónico de saber que tu alma también anda entre tinieblas, y que los ojos por más que no quieran igual agonizan derramando su llanto en una banca sentado frente al dolor. Permítanme hablarles de lo muy poco que sé de lo vasto del amor, dejen que entre en un mundo extraño, adornado con azucenas y agobiado con espinas tan dolorosas como la verdad que aunque desnuda siempre hace mal.

Son tantas las frases que dos amantes repiten en el plenilunio de su dicha, las promesas empapadas más en ímpetu e ilusión que en verdad, las mentiras que por piadosas el único fin que buscan es no hacer daño y a pesar de ello lo mas honesto es que el dolor en algún momento ha de llegar. Quien no ha jurado amor eterno, quien no ha sido capaz de soñar una vida al lado de esa persona tan especial, quien no ha corrido a la desdicha de su vida y ha recibido al amor como invitado especial, quien no ha canjeado todos sus días de alegrías por tan solo uno de estar al lado de quien ama. Díganme quien no ha hecho todo esto, díganme quien no ha hecho tan siquiera una cosa de lo que he mencionado, para que me de la receta.

Pero la pregunta a todo esto es ¿vale la pena? En verdad vale la pena, entregarte a esa persona por completo, escuchar sus palabras el nunca voy a hacerte daño el nunca haré nada que te lastime, en verdad díganme en verdad algo en esta vida tiene sentido. Quizás un par de lagrimas no solucionen nada, quizás un mar lleno de angustias y dolores no se seque de la noche a la mañana, quizás una herida en el corazón no sane tan rápido como un rasguño en la mano. Pero y que tal si, si ese rasguño es reflejo de tal herida, una lágrima quizás sea la sutura que necesita un corazón al quebrarse por completo. Puede que sea tan simple como decir ya mi historia junto a ti termino aquí es hora de empezar un nuevo camino.

Para algunos es así de fácil, pero para otros algunos otros, el aferrarnos a una mentira quizás sea un camino mas seguro que el intentar salir adelante. Si se prefiere dar dos pasos hacia atrás y recuperar de a poco lo que se había perdido, puede que tenga mas sentido, un instante dura la cantidad de tiempo que se necesite para aceptarlo, pero el llanto desmedido y acongojado se ha de pagar caro con la misma medicina la tristeza de saber que las palabras tan solo eran eso palabras, que nadaban en una piscina sin cloro.

Como nadan las ilusiones en el mar, ese mar formado de cariño, dulzura, caricias, miradas, tiernas palabras, un mar que era tan calido como el sonido de tu voz en mi oído, un mar tan grande como la vida que llevaba junto a ti, éramos un mismo mar que gobernaba cual Poseidón las olas de la tragedia, que especulaba al arrullar con una brisa suave tu sueño o con despertar en un oleaje tenue tus sueños. Pero cada calma trae una tormenta, la mundana crudeza de mi monotonía tan llana, hizo que el aburrimiento y el agobio os violaran, las palabras te cansaban las intensiones no importaban y los momentos junto a quien debía ser la alegría sin par, simplemente se volvían compromiso total por guardar un contrato firmado por un sentimiento de desmedido cariño hacia alguien que quizás no lo merecía. No merecía tu afecto, ese afecto tan puro y sincero, lleno de vivaz alegría y optimismo, lo que me regalabas era mas de lo que pedía. Lo que me entregabas era más de lo que necesitaba, lo que yo te daba no era aun así suficiente por más que llorara en mi almohada.

El sueño de toda persona prudente, es compartir la vida con quien crees ha de ser esa persona por siempre, quien podía ser alguien más que un trofeo, el símbolo representativo de una batalla ganada al amor, un carmín, una rosa, un jazmín, cualquier flor por mas bella que sea aun así no se comparaba a ti. Pero y ni con todo esto, las flores sienten, piensan o creen, no engañan o mienten, no dicen la verdad, ni te hacen promesas que no cumplirán. Las flores tan solo son lo que son bellas por fuera esa es su única verdad.

Hace mucho que las palabras no nadaban entre mis dedos como río que fluye en busca de la mar. Eran esquivos mis pensamientos, capciosos mis momentos, mi inspirada alegría se veía aturdida por un recuerdo constante y firme del amarte sin importar que tu ya no me amases más. Pero claro las palabras como todo el mundo sabe, nacen en mi como la reacción natural de respirar, estas pueden sonar bien, ser muy elaboradas al conjeturar un sinfín de frases que aunque no sean celebres, bien pueden llevar el titulo de pensantes en su poco actuar en esta sociedad de versos inconclusos.

Es mas se podría decir que mi mejor don es precisamente el que me hace ser tan poco especial, pues mi mejor momento de sinceridad es el que mas duele a las personas que en algún momento me han de amar. La verdad es que este correlativo y seguido escrito de fonemas con una intención en especifico pero sin rumbo fijo, lo único que buscan es satisfacer estas ansias de desahogo y decepción en el cual tanto mi mente, mis sentimientos, mi corazón y mi cuerpo se encuentran sumergidos.

Al final se llega a lo mismo, las conclusiones o el final feliz no existe, un corazón para que pueda vivir tranquilo tiene que estar rodeado por un muro de acero tan duro como la frialdad de la verdad. Diamante que por mas puro que sea lastima que por mas honesto y sincero que se pinte, tiene por misión el herir sin compasión, son los que cargan el yugo de la tristeza, o ejecutores medievales de los mas maléficos planes del dolor.

Pero no nos desviemos del tema principal de esta misiva, el amor tal como es, por mas defectos que tenga se le espera con ansias, es como el retorno de un hijo prodigo, equiparable al abrazo de un hermano después de que se le creía muerto, tan parecido a la tragedia de vivir un día sin alma, el amor en su esencia es un viaje, el cual solo debe ser tomado por valientes aquellos que no tengan miedo de caer, un valiente como don Juan, Cyrano o Romeo quizás, trate en inútil esfuerzo y vano cansancio compararme tan siquiera a ellos, decir yo tengo un poquito de esto o aquello.

Yo puedo ser la estrella de una nueva leyenda solariega de amor por una mujer, era tu la dama inspiradora de un manojo de emociones que no se podían controlar. Musa de los actores cual Talía, musa de estos versos como Erato, sin embargo eres dueña de esta historia Clío, tu ama y señora de la tragedia como Melpómene, de esta tragedia de haberme conocido, de por un segundo soñar conmigo, de entregar tu corazón a mi llanto y de regalarme los besos que nunca quisiste entregar.

Tu mayor arrepentimiento es el que me haya enamorado de ti, no lo niegues tu lo dijiste, mi mayor dolor es el que nunca podré recuperarte, mi peor tragedia el enterarme de cosas que hasta cierto punto son verdad, la verdad que te conté pasaría, los hechos francos y sinceros que en algún momento te describí y nunca diste importancia y mi mayor miedo hoy se hizo realidad.

El miedo de perderte es tan plausible tan real, como saber que mañana el día empezara con el sol al occidente saliendo y brillando como siempre y calentando las almas vagas de los hombres que viven en la esperanza de morir para ya no mas sufrir, hombres a los cuales hoy me unido como honorario miembro consensual de la agonía sin igual. Ahora todo tiene un sentido mas estrecho, un ápice de esperanzas de regresar a tus brazos de darte un beso, un sencillo te quiero hoy es tan imposible como el mirarte de nuevo, el tan siquiera hablarte, el poderte decir algo pues el dolor y los recuerdos embargan mi alma con la dolorosa experiencia de saber que en ti hay algo mas por alguien ahí. Ese alguien que robo lo que yo fui perdiendo recogiendo las migajas de un corazón sin intención de amar de nuevo a quien sin maldad quiso hacerte feliz.

Pues bien es momento de la despedida de la parte más dolorosa de todas, el de la supuesta promesa inquebrantable de no volver a verte, el momento en que juro escribir mi ultima carta, y sueño con cumplir una promesa tantas veces destrozada, el no volver a enamorarme, hay algo aun de cierto entre todo esto, no volveré a enamorar pues sigo enamorado. Nunca mas volveré a decir Te amo, por que la única persona la cual me interesaba que la escuche, después de hoy estoy seguro me considera muerto para ella, así que si aun queda un instante de pena por mi y no te causa demasiado cansancio escucha este ultimo TE AMO!, pues después de hoy no regresaran más.

Si se han dado cuenta todos este es un intento desesperado por recuperar lo que con mi absurda pasividad en algún momento perdí, lo único que me queda ahora es estar como siempre, ponerme una mascara en el rostro y declamar chistes canciones y frases como si la vida empezara de nuevo sin ti. Mientras en mi interior llevo la procesión de un alama herida de un corazón sin latidos, del sentimiento mas insano curado por el delirante alcohol de la tristeza, esta noche se acaba con quinientas lagrimas más que añoran algún día llegar a la orilla del mar donde se remojan tus pies. ADIOS!