miércoles, 2 de marzo de 2011

REGRESO!!!

Hay palabras que por su carácter no deben ser pronunciadas, hay otras que por flojas cuesta mucho dedicarlas; hay palabras que de por sí, nacen cansadas así que para que nombrarlas; hay algunas que son demasiado complicadas como para siquiera pensarlas; y hay de aquellas que jamás deberían ser llamadas y sin embargo son las más comunes, erradas. Pero hay palabras que en esencia no hablan por sí solas y aunque trates una y otra vez de buscarles un significado nada te dicen, sin embargo esa vergüenza tan pura que muestran es su mayor virtud; pues juntas las palabras cantan la alegría, enhebran la belleza, hay palabras que con tan solo soñarlas te pueden llevar a un mundo de maravilla y ese mundo siempre termina cuando se vuelven realidad.
Presento con este pequeño prologo una carta quizás perdida, o forzada a aparecer, a dar a luz a mis opiniones, a gemir sus objeciones, les presento aquí esta noche mi retorno como lo que soy o lo que finjo ser, un escritor frustrado, abandonado por mí mismo, encerrado en esta prisión que es mi cuerpo, en esta vida que es una jaula, y mis ojos son una ventana que nunca pude abrir. Presento sin más detalles el inicio de una nueva vida, más real y al mismo tiempo más fingida, mas actual y actuada, presento mi existencia como la tranquilidad mejor lograda y sin embargo les enseño un corazón vagabundo y muerto; pues en lo que para los demás se es cierto para mi toda historia ha muerto. Feneció en mi memoria, aunque mi corazón niegue lo mismo, y mi alma contravenga el letargo de mi mente agitada, esta noche no soy más que lo que entrego o soy las palabras que daba por olvidadas.
Pero donde andan las palabras, que ahora las veo tan extrañas, huidizas a mi sentido, a este supuesto don oprimido que ya no me complace, que ya no hace nada mas conmigo que odiarme. Donde andan aquellas perdidas, mujeres o palabras, es casi lo mismo, pues a ambas hay q saber tratarlas, mimarlas, engreírlas, cuidarlas, quererlas, darles un regalo y cada noche desearlas, volverlas tus amantes, entregarles tu vida y jamás reemplazarlas. Pues sino en tan solo un segundo, voltean su rostro, su mirada se fija en otro, sus caricias se venden como pan en la esquina, expenden sus sonrisas al mejor postor, regalan un te amo sin ataduras, se postran en una vitrina, una dispensa en donde cuelgan sus mejores poses. Al final de todo eso, tal dedicación termina en una letrina, no puedes amarlas tanto, pero tampoco puedes vivir sin ellas, esas son las palabras, o son ellas, escojan ustedes, que les va mejor.
No vengo aquí a dar reproche, esta noche escribo con antojo y quizás siendo mediocre, hoy no vengo a complacerme a mí mismo, ni a un amigo, esta noche busco el cobijo de una almohada, en una cama que no sea la mía, con la sonrisa de cualquier alma, total los cuerpos marcan el sexo, mas no las caricias, los besos, los sentimientos y los karmas. Vengo por más placer que con ganas, a tomarme un vino o una copa de cualquier licor que embriague este cuerpo tenso y agobiado, vengo a beberme la depresión, a fundirme en la soledad, a hacer una aleación entre mi desesperación y mi valor, metales fuertes que no pueden andar unidos. Vengo a regalarme un poco de satisfacción, quizás volviéndome onanista por benemérito o sumisión, quizás sea demasiado honesto hablando con todo lo que siento.
Vamos se que deben estar acostumbrados a toda esta clase de mierda, a leer palabras que por más sensatas que parezcan tan solo dicen nada, que lo que quieren leer o escuchar es que aun mi alma anda marchita recordando un amor, que no concibo la vida sin ella, que pasar por tu casa, mirar tu ventana, extrañarte y sentir que me has olvidado me ha herido. Que soy banalidad, que no merezco la felicidad, que mi tristeza es mi única verdad y que llorar cada noche, es como de cada día el pan. Pero no puedo aceptarlo y mucho menos dedicarlo en una canción, mi orgullo, mi lerda actitud, mi sincera personalidad y todo lo demás que aprendí de este mundo y su crueldad, hace que el olvido tenga mayor razón, el desprecio sea más noble, y que me resbale tu felicidad, cuando en realidad cada sonrisa tuya me destroza y saber cada día más de ti aunque no estés aquí me desespera y grite con pasión, adiós amor adiós.
Pero bien tal amor, supuesto tal amor, ha sido como siempre mi peor suplicio, pues este sentimiento disque tan puro y digno, se ornamenta de mis palabras, se adorna de mis fonemas, de mi verborrea fluida de mi léxico deprimido, de mi idóneo cuento suprimido. Este cuento que lleva por inicio el nacimiento de mi cuerpo y la muerte de mi alma, y es que ese día es tan santo, que no sirve ni siquiera para vivir, pues es el mejor refugio de la inexistente realidad de ser feliz. Dios; no pretendo llegar a nada con esta carta, mi mejor enseñanza es que no vivan nada, traten de vivir lo menos posible, de salir de este mundo tal como entraron rápido y sin esfuerzo por existir, en pocas palabras pesimistas, es más fácil morir de tristeza, que tentar la inalcanzable alegría de vivir.
Perdonen que siga con estos versos ostentosos, se que están acostumbrados a terminar mis cartas a la mitad de la segunda hoja, la verdad es que gran esfuerzo no hacen, pero vaya que si se llenan de penas cuando leen las verdades que a pocos nos gusta aceptar. Pero es que no puedo terminar esta carta, sin dejar de contarles algo más, es una necesidad innecesaria, por así decirlo. Es quizás vanidad o pueda que sea parte de mi agazapada soledad, más bien se que puede ser mis ganas de expresarme, el hecho de haber estado callado tanto tiempo, hace que este vomito verbal nazca y no pare de fluir. Vamos no somos parte de la vida, ni del cielo ni de la tierra, no somos el mar y sin embargo en vuestros ojos muchas lagrimas forman un rio o descansan en la eternidad. Vamos seamos sinceros, honestos por un momento seamos amigos y pensemos seguido, si es que todo lo que hemos vivido es lo que hemos querido. No lo creo no todo ha podido ser así, y si lo crees así, pues regresa al mundo mi amigo que estás en un universo paralelo, el cual se llama egocentrismo.
Hoy cito con despiadada maldad y quizás un poco de humor negro a un torero, si a un torero, no es error, y perdonen mi fanatismo por la tauromaquia y su arte, pero tal hombre, tal caballero es uno de los más honestos que he podido conocer, así que ahí les va mi propia versión del brindis del “Pana” en su despedida del ruedo: “Brindo por las mujeres, las hermosas y las fieles, no es lo mismo no se confundan, brindo por las artes y los desprecios de cada una de las putas que me han regalado sus caricias y vendido sus cuerpos por un poco de dinero, sea por necesidad o por complejo, brindo por ellas; por aquellas que sin necesidad de dinero me entregaron sus cuerpos y le dieron placer al mío, brindo por ellas, por las putas de cuarto de una sola almohada, brindo por la infinita esencia de la muerte, que espero me llegue algún día por el sida o por suerte”.
En fin con esto me despido, para que me desprecien o critiquen como siempre, para que me conozcan por sincero o por poco cuerdo, por confesar mis atrocidades y mis vergüenzas, por ser un gran carota, una fachada de la verdad, o por expresar tanta sinceridad que hasta les de vergüenza de ser mis amigos, me despido porque a pesar de todo creo dar solamente la verdad, así que si dan opinión o me desprecian después de esto, les agradecería mucho si primero recorren su vida, y como dijo un carpintero antiguo, lancen la primera piedra si es que nunca pecado han cometido.

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